">"

Por los avatares profesionales de la vida me vi enfrentado a la necesidad de hacer una propuesta laboral nada menos que al alcalde de la época Carlos “Cachicho” Porcile, por ese entonces dirigente del desaparecido Club de Deportes Regional Atacama, con mis aprensiones de verlo sólo con ojos para el fútbol. Sin embargo, y afortunadamente, él también había estado en los turnos para pulsear ruedas de trenes en la piscina antes señalada, por lo que me ofreció recursos para hacer el lanzamiento de esta actividad física ya conocida, pero ahora como deporte, trayendo a la Selección Nacional, mayoritariamente compuesta por vicuñenses y serenenses.Con esta anuencia y respaldo se partió cobijados bajo el alero de la Escuela del Deporte, dirigida en ese entonces por el proactivo profesor Antonio Pizarro Estay, quien como primer dirigente de las pesas atacameñas y heredero de la rica tradición deportiva de su tierra natal Iquique, diseñó los flyers de difusión y mayones de competencia.Elegidos para promocionar este nuevo deporte fueron los liceos Mercedes Fritis Mackenney (B n° 5) y el Liceo José Antonio Carvajal (A n° 4), de donde surgieron; Adolfo Zanoni Jiménez, primer pesista regional en estar presente en un torneo nacional juvenil, (28-09-87, Temuco), quien posteriormente gracias a sus estudios de administración de empresa fue tesorero y luego presidente de la Asociación Copiapó. Junto a él participaron : Wilson Tapia Castillo, Gustavo Joglar Miranda y Fernando Varas Contreras.Por el Mercedes Fritis Mackenney, en cambio, participaron Mario y Claudio Chang Huerta, Dixon Hidalgo Venegas, Jorge Cisterna, Guillermo Rojas Monárdez, Mauricio Rojas Caminada y Adán Araya. Alvarez.Ya iniciado el trabajo con ese grupo, se integró Víctor González Guerrero, quien pertenecía a la disciplina de fútbol de la Escuela del Deporte, acompañado por el también alumno de la Escuela de Música, Francisco Guerrero Bustamante. Ellos fueron los primeros medallistas categoría juniors de la región (Melipilla, enero del 87) y posteriormente Víctor destacó como el primer pesista atacameño en lograr récords nacionales (27-05-88 Campeonato Nacional Juvenil, Gimnasio COCH, Santiago.

Recordándolos, debo precisar que Víctor terminó sus estudios universitarios como concertista en guitarra, posteriormente con licenciatura de pedagogía, y actualmente hace clases como profesor de educación musical radicado en Angol y que Francisco está dedicado al rock metálico.Entre agosto y octubre, que fueron los meses en los cuales ambos se integraron a nuestras filas, se incorpora además Ariel Díaz Monardes : pesista proveniente de Valparaíso e hijo de un locuaz pionero docente, quien con su atlética figura y producido acento brasileño, alternó como streaper en los incipientes “Femenísimos” copiapinos su labor como monitor en pesas con alumnos provenientes del Liceo Católico Atacama, de los cuales tras los meses veraniegos sólo quedaron Héctor Vilches M., Segundo Zamora Espinoza y… Saíd Merlez Patiño, posteriormente para todo Chile y el mundo “El NEGRO SAID”.Lo había visto crecer, sabía de sus proezas ciclistas y con la guaripola, como tambor mayor en la banda de su colegio. Igualmente de sus diversas travesuras, de labios de sus hermanos, quienes eran amigos de mis hijos, pero no supe de su planeada intención de sólo esculpir y agregar masa a su coordinada y plástica figura. Lo presentí cuando no se presentaba a controles ni a torneos…Qué puedo decir a estas alturas, sólo que te comprendo “NEGRO” : estoy convencido de que estás donde se encuentran los mejores equipos junto a pesistas que nunca compitieron como José Bravo Valdés, Fernando Acosta Licuime y Claudio Lillo : soldado conscripto quien se transformó en mártir cumpliendo su deber, que sí compitió a nivel interregional, promoviendo este movimiento de sanidad y valores superiores. Más tarde, Ariel Díaz se convierte en un exitoso vendedor de intangibles y en el 95 llega a ser el segundo presidente de la Asociación de Levantamiento de Pesas de Copiapó.

Con los primeros medallistas nacionales y emergentes del verano como Andrés Guerrero, hermano de Francisco, del Colegio Adventista quien concurrió con su amigo Yerko Ortega Villalobos, se empezó un ciclo de exhibiciones de promoción donde llegan de la Escuela de Santa Elvira: Rodrigo Arancibia Castro, Cristian Rebeco Villalobos, Héctor González González, Cristian Tejada Rojas, Carlos Iriarte Moyano, Washington Cano Avilés, Mario Carvajal Orellana, José Valencia Rojas, Lenin Díaz Martínez, Manuel Wastavino y Santiago Piñones.De la Escuela de Música y del Liceo Comercial lo hacen Ricardo Muñoz Rojas y Williams “Kimba” Aguirre, respectivamente. Del Liceo Nocturno : Julio Moya Cortés, Eduardo del Río Cabaña y Carlos “Cholguán” Rojas.El 20 de Agosto compiten en La Serena como preparatoria para el campeonato nacional Víctor González, Francisco Guerrero, Cristian Rebeco, Héctor González, Rodrigo Arancibia y Manuel Wastavino, oficiando como ayudante técnico Williams Aguirre. En este torneo interregional obtuvieron medallas nuevamente Francisco Guerrero (bronce en total olímpico) y Víctor González (plata), quien perdió la de oro sólo por peso corporal.

A partir de marzo del 88’, llegan de la Escuela Santa Elvira Jaime Iribarren Godoy, Cristian Guzmán Alfaro, Jorge Morales Alfaro y Fabián Olivares Altamirano. De la población Los Estandartes arriban Luis Briones Toledo y César Toledo, mientras que del Liceo Mercedes Fritis Mackenney (B n° 5), Rodrigo Olivares Altamirano.El 14 de abril de ese año, Víctor González Bustamante impone record nacional juniors en el Campeonato Día de las Américas, en categoría hasta 56 kilos de peso corporal, modalidad arranque, con un registro de 55.0 k.El 27 de mayo de ese mismo año, Víctor González, siendo infantil invitado por la Federación Chilena de Levantamiento de Pesas para participar en el Campeonato Nacional Juvenil en categoría hasta 56 kilos de peso corporal, levanta en arranque 55,5 kilos : bate su propio record anterior (Gimnasio del C.O.CH).El 4 de septiembre de 1988, con ocasión del Campeonato Clasificatorio para el Nacional Juniors, contando con la presencia de Ricardo Aguilera González -Vicepresidente de FECHIPE, juez internacional y veedor oficial-, Víctor González bate nuevamente su propio record nacional anterior, dejándolo en 57.0 kg, logro que fue superado momentáneamente por su amigo y compañero de equipo Francisco Guerrero Bustamante, quien levanta 59,5 kg. Tres minutos más tarde, Víctor lo subió a 62.5 kg. Y al sumar 70 kg. en envión impone un nuevo récord nacional en total olímpico de 132,5 kg. El 08 de diciembre de 1988, nuestro representativo se ubica en quinto lugar entre nueve (categoría equipo), en el II Campeonato Nacional Juniors realizado en el Gimnasio del C.O.CH., donde destacaron Víctor González y los hermanos Francisco y Andrés Guerrero, ganando tres medallas de oro cada uno, en arranque, envión y total olímpico

Del Mercedes Fritis, llegan: Heriberto Madrigal Ardiles, Pablo Varas Travella, Víctor Molina Riquelme, Claudio Godoy Pizarro, Mario Véliz Duarte, José Olivares Ramirez, Guillermo Carvajal Muñoz y Cristian RiveraEl Liceo Nocturno aporta el concurso de los hermanos Wladimir y Sergio Colarte Villalobos, y el Católico a José Rivera Olivares y José QuevedoViaytes.La escuela de la Santa Elvira aporta a Marcelo Silva Alvarez, Muricio Yañez Camblor, Claudio Inowe Tapia, Williams Ossandón Carvajal, Mauricio Galleguillos y Heriberto Astudillo.La escuela Isabel Peña Morales, incorpora a Marcelo Ortiz y Felipe Rubina. Las Canteras, hace lo propio con Marcelo Saravia Vera, los Estandartes con Jaime Saravia Rivas y la Bernardo O’Higins a Darwin Robles Robles.En el III Nacional Juniors, nuestro equipo, sube del quinto al tercer lugar adjudicándose su primer trofeo por las destacadas actuaciones de Andrés Guerrero medallista de oro en arranque, envión y total olímpico en la categoría hasta 48 k. Heriberto Madrigal con tres de plata en la categoría hasta 52 k de igual número de preseas y metal de Víctor González quien pasó de categoría 56 a 60 k, medalla de bronce en arranque para Francisco Guerrero y cuarto lugar en envión y total olímpico después de haber cambiado de categoría 56 a la 67,5 k. Mario Véliz en la categoría 60 k. se ubicó en cuarto lugar, Claudio Godoy y Pablo Varas quintos en sus categorías superiores.

Ante la necesidad de la Federación Chilena de Levantamiento de Pesas (FECHIPE) de regularizar y adecuar su estructura organizativa a petición del COMITÉ OLÍMPICO CHILENO (C.O.CH.) y de la propia DIGEDER ( Dirección General de Deportes y Recreación) -instituciones que les hicieron reparos a su propia Personalidad Jurídica producto de su baja cobertura asociativa-, ya que había partido con las Asociaciones de Santiago, Valparaíso, Punta Arenas y Chuquicamata (esta última inactiva desde el año 1980 y habiendo surgido otras de hecho y no de derecho), se nos exige la adscripción a FECHIPE con personalidad jurídica. Por ello, nos abocamos a cumplir las políticas de desarrollo institucional impuestas por los organismos superiores.En consideración a que nuestros deportistas provenían de clubes escolares sin personalidad jurídica, el 14 de Abril de 1990 se funda el Club Asociación Copiapó, con la estrategia de darle un carácter territorial provincial basado en la estructura adecuada por Digeder para llegar a todo el país, se promueve el pesismo en Tierra Amarilla. Y después de una campaña de captación de potenciales dirigentes que eludían asumir labores de dirección, principalmente fruto del desconocimiento de esta disciplina, parte como primer presidente el condiscípulo del Liceo José Antonio Carvajal, selecto cultor del básquetbol y del atletismo (con experiencia competitiva a nivel nacional en esta última), dirigente agrícola y gestor cultural Octavio Vallejo Buchman.Lo secundan Harold Dantagnan Dantagnan, quien sí conocía este deporte tal como lo señalo al comienzo de este relato, el cultor activo de este deporte, Wladimir Colarte Villalobos, quien recién había cumplido su mayoría de edad, y la apoderada Elizabeth Licuime Araya, los que lograron la obtención de la personalidad jurídica signada con el Nº 185 de fecha 20 de Abril de 1992, conforme al artículo 8 de la Ley Nº 18.893 (que fue co-elaborada por el abogado y jurista copiapino Patricio Cavada Artigas, presidente de la Federación Chilena de Paracaidismo y posterior Secretario General de Comité Olímpico Chileno período 2002 al 2004 : otro “jovencito de la película” de aquellos albores pesísticos atacameños en la piscina militar).

Producto de exhibición y promoción en los colegios de la “ciudad de la calle larga”, empiezan a trabajar con nosotros alumnos deportistas del Liceo Jorge Alessandri Rodríguez : Cristian Rojas González, Juan Rojas Varela, Richards Bravo Escobar, Ramón Gallegos Riff, Darwin Barraza Ponce, Alexis Andrade Rivera, Luis Cortés Montenegro, Cristian Olguín Grez, Alfredo Cuello Manterota y Marcelo Cortés Carvajal, quienes en honor a la verdad, residían en Copiapó y sólo concurrían a la hermana comuna a estudiar.De Las Canteras llegaron : Dinaris Velásquez Velásquez; del Mercedes Fritis Mackenney : Alex Cerda; y los adultos de la empresa Pullman Bus : Gabriel Soto González y un “santón” José Bravo Valdés, dueño de una fuerza física y espiritual increíble, cultivada en la religión y en un propio gimnasio artesanal “a tajo abierto” ubicado en el gran patio de su casa esquina de la población Borgoña junto al cerro, quien no tuvo las espectaculares marcas esperadas, principalmente debido a un cáncer testicular que lo llevó a la tumba.En el IV Campeonato Nacional Juniors realizado el 02 y 03 de Agosto 1991, nuevamente en Santiago y en el mismo escenario de la anterior competencia, el equipo copiapino reditúa la excelente campaña del 89 gracias a las actuaciones de Juan Rojas ( categoría hasta 56 kg), quien se clasifica en quinto lugar y Wladimir Colarte, quien obtiene bronce en arranque, plata en envión y en total olímpico. Cristian Rebeco gana tres bronces en la categoría 60 kg. y en el mismo peso Cristian Rojas gana las de plata. En la categoría 67,5 kg.Víctor González obtiene los oros acostumbrados y el debutante Richards Bravo hace lo mismo en el rango de hasta 100 kg. de peso corporal

Probablemente por estrategias económicas de la municipalidad, su Departamento de Educación empezó a desmantelar la Escuela del Deporte. Primero, sacándola del Complejo Luis Valenzuela Hermosilla y luego llevando a sus docentes a la flamante recién y reinaugurada Escuela Manuel Rodríguez, quizá para hacerlos creer que era la prometida escuela del deporte con alumnos propios : anhelo asegurador de la permanencia en el tiempo de sus labores.En este contexto, la directiva de la flamante Asociación de Levantamiento de Pesas Copiapó, recibe la aprobación de recursos económicos de DIGEDER en base a un concurso nacional de proyectos inaugurado para fortalecer el desarrollo deportivo e institucional de organizaciones con personalidad jurídica.Operativamente, esta iniciativa permitiría acceder a implementación deportiva importada, fondos para asistir a competencias y honorarios para un técnico que apoyara la gestión deportiva del docente de enseñanza media que debió empezar a ejercer en el Liceo José Antonio Carvajal, quedándose con sólo 14 horas semanales para entrenar y conducir el proceso, de las 22 tradicionalmente asignadas.Para el apoyo señalado, se contrata al alumno del último curso de la carrera de Educación Física de la Universidad de Atacama, Patricio Navarro Meléndez, quien empieza a cumplir esas funciones durante 1994, año en el que se titula y decide seguir estudios de derecho en la misma casa de estudios (hoy abogado radicado en Rancagua, su tierra natal).En la Escuela Manuel Rodríguez se empieza un nuevo proceso con 17 alumnos provenientes del segundo ciclo, más Alex Cortés Peña, de la aledaña población Isabel Peña; Nilson Valencia Rivera y Diego Páez Muñoz de la Laura Robles; y José Romo Chacana del Colegio Adventista. De la enseñanza media llegan Oriel Selfene Selfene y Humberto Barrera Montaña (del Liceo de Música), mientras que en el José Antonio Carvajal se encuentran los “exiliados” Oscar Ferrada Gutiérrez y Cristian Vedia (del Mercedes Fritis Mackenney). “Químicamente puros” serían: Sergio Machuca, Frank Araya, Fernando Vega y Claudio Lillo, otro de los trágicamente desaparecidos.

La gran demanda de mano de obra en los parronales había causado estragos en nuestro plan de entrenamiento veraniego, que tendría como competencia complementaria un torneo todo competidor en la ciudad balneario de Viña del Mar. A esta sólo asistió Frank “Cachete” Araya. Oscar Ferrada se quedó “en tierra” por fuerza mayor y no pudo asistir a un torneo de gran nivel y concurrencia : hasta los “pingüinos” de Punta Arenas, se dieron cita para ahogarse en el cálido para ellos y húmedo para nosotros, baño turco del Sausalito, el mismo que me permitió recordar mis vivencias futbolísticas integrándonos con edad infantil en encuentros de series juveniles del Everton, haciendo nuevamente la dupla “Peco-Teco” : ganadora de las aventuras del “Saca Chispas”.Nos dejaron competir sólo por el hecho de haber llegado hasta allí, pero sin derecho a puntaje ni medallas hasta que se definiera nuestra apelación realizada al C.O.CH.Con Isilda …, la viuda del “Gran Eladio Rojas”, tuvimos la oportunidad de conocer el remanso de paz donde él descansaba disfrutar de las bondades gastronómicas y estéticas que ofrecía la contemplación de sus bellezas femeninas.Terminado el verano se regularizan los entrenamientos y aparece en nuestro horizonte como torneo fundamental el Campeonato Nacional de Clubes programado para el mes de Agosto en La Serena, que además era clasificatorio para las competencias nacionales e internacionales a realizarse en meses posteriores.Nuevamente habíamos armado un buen equipo : con mucho esfuerzo entrenaban los reagrupados pesistas de enseñanza básica y los liceanos, aprendices de atletas.El nominado nacional de clubes fue un muy buen examen para la nueva camada: Oscar Ferrada ganó triple oro en la categoría hasta 56 kg. Igual logro consiguió Frank Araya en la de hasta 69 kg. Triple plata obtuvo Jorge Veas en la de 62 kg. y tres records Cristian Vedia : 1 en arranque, 1 en envión y 1 en total olímpico en la categoría de hasta 77 kg. También compitieron Alex Cortés, Claudio Lillo, Leonardo Díaz, Sergio Machuca y Fernando Vega.Lo funesto del torneo fue saber que a pesar de los records y las marcas logradas no podríamos participar en el nacional juvenil.La suerte estaba echada o la visión de vernos como un equipo poderoso nos había jugado una mala pasada. Había que tomar rápidamente una decisión : la reconversión al atletismo solución ante la frustración… y la transformación de una crisis en oportunidad.Con la inversión en tiempo y apoyo técnico del maestro normalista Ramón Tapia Chambilla, logramos clasificar a la mayoría de los pesistas para la etapa nacional de los Juegos Escolares, donde brillaron a digna altura : décimo lugar en salto triple, Oscar Ferrada; sexto lugar en lanzamiento de martillo, Cristian Vedia; cuarto lugar en lanzamiento de disco, Sergio Machuca; Salto con garrocha, Leonardo Diaz : ubicado duodécimo y cuarto, Fernando Vega.Machuca y Vega después de estas actuaciones nunca más volvieron a las pesas, acaso una suerte de inconsciente tributo al camino señalado por mi profesor y mentor EFRAIN SANTIBAÑEZ SCHILLING : Maestro de maestros, que quiso conducir mi potencia física hacia las pruebas del atletismo como lo logró con mi compañero Juan Morales, quien compitió en bala, disco y jabalina. Igual que José “Pepín” Delard, quien además de contar con su gran plasticidad basquetbolística, saltaba muy bien a gran altura y con velocidad.Siempre en el plano deportivo, ya había surgido antes que nosotros Pedro Bustamante, quien emigró al fútbol profesional (San Luis) dejándole el cetro liceano a Octavio Vallejos. Otro que ya había emigrado al fútbol profesional (Unión La Calera) fue el “Vichi” Vásquez , quien ponía su gran velocidad al servicio de las carreras cortas.La vida para los incrédulos, el señor, para los religiosos, me había permitido el regalo de estar sentado en tribuna de la alta dirigencia, componiendo las imágenes cual director televisivo, que tiene la suerte de acudir a su disco duro virtual, para recrear la fase nacional, de los pioneros torneos atléticos El Mercurio, evento que nunca había presenciado, habiendo trabajado para merecerlo


El Centro de Iniciación y Especialización Deportiva (C.I.E.D)., se había transformado en C.E.R., Centro de Entrenamiento Regional de Levantamiento de Pesas. DIGEDER había desaparecido y la entidad encargada de la función de ser Superintendencia del Deporte pasaba a ser el Instituto Nacional de los Deportes, que con el nombre de fantasía “Chile Deportes” llegaba legalmente a todas las regiones. La nueva Ley, exigía readecuar los estatutos, tarea que cumplieron los clubes Liceo José Antonio Carvajal, Liceo Mercedes Fritis Mackeney e Instituto Comercial, formando la Asociación de Levantamiento de Pesas Atacama, presidida por Adaman Ibacache Collao; Carla Iribarren Khine, en la tesorería; Paola Rojas, a cargo de la secretaría; Sergio Illanes en la dirección técnica; y Rosa Iriarte Gómez, Ignacia Godoy Flores, Francisco Munizaga y Edmundo González, como directores.Fernando Medina Vergara, nos había hecho habilitar un mejor lugar para entrenar, sacando media gradería fuera del Gimnasio Taller. La ASOPESA había presentado los proyectos de Escuela Formativa y de Competición y estaba tramitando la incorporación definitiva a FECHIPE… Todo estaba dado para tener un buen año.El temprano trabajo de la escuela nos estaba aportando durante el mes de marzo a : Angel Mena Páez, Sergio Páez Mena, Felipe Pérez Cueva, Luis Barraza Barraza y Joel Pinto Galleguillos (del José Antonio Carvajal); Mario Carvajal Carvajal, del C.E.I.A; Juan Munizaga Rodríguez de la población Laura Silva; y del Mercedes Fritis Mackenney a Catherine Huerta Rivera, Jessica Liquitay Martinez y a las hermanas Catherine y Jessica Cortés Alcota.En mayo de ese año concurrimos a Vicuña, donde dan las marcas mínimas para participar en los Juegos Escolares del Bicentenario: Angel Mena, Jimmy Araya, Freddy Fernández, Raúl Locatelli y Franco Munizaga.Los días 28 y 29 de agosto en La Serena, Leonardo González queda en segundo lugar para calificar para el Sudamericano Sub.17, a realizarse en Trujillo (Perú) y Oscar Plaza clasifica directamente, mientras que Guillermo Galleguillos logra ser considerado para integrar el seleccionado “B”, con el fin de participar en el Panamericano Juvenil a realizarse en Santiago de Chile. Empezábamos a vislumbrar nuevamente la participación internacional, pero ahora en la excelencia federada.
OSCAR PLAZA QUEVEDO PRIMER MEDALLISTA SUDAMERICANO
Ya habíamos tenido un clasificado en tarima para competir por Chile en el Sudamericano Juvenil del 2002 : Enrique Rosas Soto, quien había sobrepasado en 17.0 kg. al pesista que finalmente la Comisión Técnica de FECHIPE envió a Marcos Lizama a Bogotá Colombia, (consiguiendo tres medallas de plata que, en el fondo, nos pertenecían), lo que produjo frustración y sensación de abandono en nuestro pesista, quien no pudo aceptar que no estábamos afiliados para representar al país.Ahora (2004) sí estábamos afiliados no sólo a la Federación, sino también al mundo de las pesas, lo que en cierta forma estaba reservado para otro descendiente de la “calle larga”, Oscar Plaza Quevedo, quien al parecer portaba el componente genético de su abuelo : el “Gato Quevedo”, privilegiado futbolista compañero de Eladio en el famoso “Chacabuco”, quien preparaba su borde interno y externo de sus pies, en su oficio de apir, subiendo los peldaños estrechos de las escaleras de patilla desde el interior de las minas con capachos a sus espaldas con 40 a 60 kg. de mineral (tarea que cumplía cuarenta veces diarias y la mitad los domingos cuando tenía que ganarle, en la tarde, a algún equipo profesional vistiendo los colores de la selección copiapina : sus compañeros en la faena no le perdonaban que perdiese).Con esa herencia, seguramente no fue ningún esfuerzo para él recorrer en bus nuestro Norte Grande, junto a Adaman Ibacache, resolver en el camino el asunto de las visas, llegar a la capital peruana, continuar rumbo a Trujillo, triunfar y volver sin problemas a la Tercera Región.Por ser una competición incipiente para menores de 18 años, anterior a la categoría juvenil, no estaba incorporada en el calendario internacional de la federación y cada clasificado podía concurrir con los recursos de los cuales dispusiera y siempre que tuviera un dirigente que lo inscribiera y dirigiera. Ese fue el precio de las tres medallas de bronce conseguidas.En los Juegos Escolares Generación del Bicentenario realizado en La Florida (Santiago) participan: Angel Mena (quinto), Jimmy Araya (quinto), Mario Carvajal y Michael Fuentes (noveno), Raúl Locatelli (tres oros), Franco Munizaga (tres bronces), Freddy Fernández (tres bronces), quedando en sexto lugar como equipo.En la categoría damas Jessica Liquitay, no pudo controlar la ansiedad de ser la única participante de Chile en más de 75 kg. y no pudo repetir sus marcas, por lo que perdió el privilegio de haber sido la primera mujer de nuestra región en conseguir medallas a nivel escolar y de oro, en este caso.Para el Nacional Juvenil realizado en Santiago los días 27 y 28 de Diciembre viajan Leonardo González (tres platas), Oscar Plaza (tres bronces) y Jimmy Araya (quinto).
PROLOGO
A la luz de un nuevo amanecer, luego de la fatídica fecha popular 6-6-6, en que nada inesperado ha sucedido, excepto la valiosa, oportunidad perdida de los jóvenes estudiantes secundarios de haberse sacado un 7 con su movimiento, dado que ya habían logrado poner en el debate nacional el larvado problema de la calidad de la educación chilena, surge el tiempo personal para contar a través de este medio informático una historia, como hay muchas en nuestras tierras, que no se habrían contado de no haber hijos con la tremenda capacidad ancestral como la demostradas por don ORIEL ALVAREZ, quien agotó gran parte de su vida rasguñando, cerniendo, puruñando, hasta lograr fundir, con buenas leyes, sus libros, que nos hablan de los ricos hechos industriales sociales mineros de antaño.Lo hago, en este moderno medio para que de diversas formas, ( las iremos mencionando ) sus protagonistas y los que no aparecen como actores, habiéndolo sido, puedan ayudar a contar esta historia.Esta se empezó a gestar en el apacible refugio de la niñez, huyendo de las tórridas temperaturas veraniegas : la piscina militar, era un remanso de las aguas del río, contenidas por una compuerta mucho mayor que las existentes en los sectores del Palomar y Ojancos, lugar que, a la diferencia de los anteriores espacios de práctica natatoria, poseía una triple rampla de saltos ornamentales, por supuesto de madera. Allí, la muchachada liderada por Alejandro “Cachencho” Rojas deslumbraba a las féminas, quienes también admiraban a otros galanes con cuerpos esculpidos en el método de tensión dinámica de CHARLES ATLAS, quienes hacían gala de aplicación de sus fuerzas en la barra olímpica artesanalmente construida. Estaban los hermanos Eduardo y Haroldo Ubal, Harold Dantagnan, Rigoberto Ramírez y Patricio Cavada. Levantando ejes con ruedas de ferrocarril minero, a veces con el arranque de un solo brazo, esta suerte de pioneros de la halterofilia atacameña, alternaba con los hermanos Noemí, sus primos, los Santander, destacándose entre este grupo de mayor edad, el “Mocho” Velásquez, al que se sumaban connotados pioneros ciclistas.Esperando que se desocuparan las desafiantes palanquetas y no fueran calentados sus ejes por el sol, “Curiche”, “Peco y Teco”, cual tríada de personajes sobrinos del Pato Donald, ya habían sellado el titánico trato de izar el ferroso juguete sin dejar de observar cómo sus ídolos se engrupían a las minas.Ya nos estábamos acostumbrando a levantar los brazos para celebrar nuestras proezas pachangueras, pero el trofeo era demasiado pesado. Mirando en retrospectiva, era como si con ese ejercicio fuéramos descorriendo de a poco el telón de boca-cámara de la tele virtual de nuestras vidas y con un pase mágico apareciera la capacidad de mostrar anticipadamente las escenas del hermano de Roberto “Peco” Rojas, el GRAN ELADIO ROJAS.
fusilando a uno de los mejores arqueros del mundo de todos los tiempos con un disparo de treinta metros en el mundial del 62, para luego ver al “Peco” volviéndolo a batir cuando ambos vestían los colores emblemáticos del Cacique. Tras enfrentarlo en el Estadio Nacional (Colo Colo versus Dínamo de Moscú), sellaron con esa jugada el reconocimiento de todos sus familiares, quienes los bautizaron como BATMAN y ROBIN.En esa época de advenimiento de la televisión chilena, paralelamente a las proezas deportivas de los primos señalados, me recuerdo nuevamente “levantando fierros” en el seno de la carrera de pedagogía en educación física de la Universidad de Chile junto al menor de los hermanos de ORLANDO GUAITA, a quien había conocido en una de las tradicionales fiestas de la primavera, jolgorio al cual había concurrido después de una arrancada autorizada del Internado Nacional. Junto a él recuerdo, además, a Jorge Campos, reconocido rugbista universitario y a Jorge Canelo, quien estaba ya viviendo sus primeras experiencias como técnico federado y cuyo trabajo tuve la ocasión de conocer posteriormente mientras se desempeñaba como profesor de la rama de pesas en la Y.M.C.A. de Santiago, donde nuevamente pude aprender de sus vastos conocimientos de la disciplina.
A la luz de un nuevo amanecer, luego de la fatídica fecha popular 6-6-6, en que nada inesperado ha sucedido, excepto la valiosa, oportunidad perdida de los jóvenes estudiantes secundarios de haberse sacado un 7 con su movimiento, dado que ya habían logrado poner en el debate nacional el larvado problema de la calidad de la educación chilena, surge el tiempo personal para contar a través de este medio informático una historia, como hay muchas en nuestras tierras, que no se habrían contado de no haber hijos con la tremenda capacidad ancestral como la demostradas por don ORIEL ALVAREZ, quien agotó gran parte de su vida rasguñando, cerniendo, puruñando, hasta lograr fundir, con buenas leyes, sus libros, que nos hablan de los ricos hechos industriales sociales mineros de antaño.Lo hago, en este moderno medio para que de diversas formas, ( las iremos mencionando ) sus protagonistas y los que no aparecen como actores, habiéndolo sido, puedan ayudar a contar esta historia.Esta se empezó a gestar en el apacible refugio de la niñez, huyendo de las tórridas temperaturas veraniegas : la piscina militar, era un remanso de las aguas del río, contenidas por una compuerta mucho mayor que las existentes en los sectores del Palomar y Ojancos, lugar que, a la diferencia de los anteriores espacios de práctica natatoria, poseía una triple rampla de saltos ornamentales, por supuesto de madera. Allí, la muchachada liderada por Alejandro “Cachencho” Rojas deslumbraba a las féminas, quienes también admiraban a otros galanes con cuerpos esculpidos en el método de tensión dinámica de CHARLES ATLAS, quienes hacían gala de aplicación de sus fuerzas en la barra olímpica artesanalmente construida. Estaban los hermanos Eduardo y Haroldo Ubal, Harold Dantagnan, Rigoberto Ramírez y Patricio Cavada. Levantando ejes con ruedas de ferrocarril minero, a veces con el arranque de un solo brazo, esta suerte de pioneros de la halterofilia atacameña, alternaba con los hermanos Noemí, sus primos, los Santander, destacándose entre este grupo de mayor edad, el “Mocho” Velásquez, al que se sumaban connotados pioneros ciclistas.Esperando que se desocuparan las desafiantes palanquetas y no fueran calentados sus ejes por el sol, “Curiche”, “Peco y Teco”, cual tríada de personajes sobrinos del Pato Donald, ya habían sellado el titánico trato de izar el ferroso juguete sin dejar de observar cómo sus ídolos se engrupían a las minas.Ya nos estábamos acostumbrando a levantar los brazos para celebrar nuestras proezas pachangueras, pero el trofeo era demasiado pesado. Mirando en retrospectiva, era como si con ese ejercicio fuéramos descorriendo de a poco el telón de boca-cámara de la tele virtual de nuestras vidas y con un pase mágico apareciera la capacidad de mostrar anticipadamente las escenas del hermano de Roberto “Peco” Rojas, el GRAN ELADIO ROJAS.
fusilando a uno de los mejores arqueros del mundo de todos los tiempos con un disparo de treinta metros en el mundial del 62, para luego ver al “Peco” volviéndolo a batir cuando ambos vestían los colores emblemáticos del Cacique. Tras enfrentarlo en el Estadio Nacional (Colo Colo versus Dínamo de Moscú), sellaron con esa jugada el reconocimiento de todos sus familiares, quienes los bautizaron como BATMAN y ROBIN.En esa época de advenimiento de la televisión chilena, paralelamente a las proezas deportivas de los primos señalados, me recuerdo nuevamente “levantando fierros” en el seno de la carrera de pedagogía en educación física de la Universidad de Chile junto al menor de los hermanos de ORLANDO GUAITA, a quien había conocido en una de las tradicionales fiestas de la primavera, jolgorio al cual había concurrido después de una arrancada autorizada del Internado Nacional. Junto a él recuerdo, además, a Jorge Campos, reconocido rugbista universitario y a Jorge Canelo, quien estaba ya viviendo sus primeras experiencias como técnico federado y cuyo trabajo tuve la ocasión de conocer posteriormente mientras se desempeñaba como profesor de la rama de pesas en la Y.M.C.A. de Santiago, donde nuevamente pude aprender de sus vastos conocimientos de la disciplina.
1986 : NUESTROS COMIENZOS
Por los avatares profesionales de la vida me vi enfrentado a la necesidad de hacer una propuesta laboral nada menos que al alcalde de la época Carlos “Cachicho” Porcile, por ese entonces dirigente del desaparecido Club de Deportes Regional Atacama, con mis aprensiones de verlo sólo con ojos para el fútbol. Sin embargo, y afortunadamente, él también había estado en los turnos para pulsear ruedas de trenes en la piscina antes señalada, por lo que me ofreció recursos para hacer el lanzamiento de esta actividad física ya conocida, pero ahora como deporte, trayendo a la Selección Nacional, mayoritariamente compuesta por vicuñenses y serenenses.Con esta anuencia y respaldo se partió cobijados bajo el alero de la Escuela del Deporte, dirigida en ese entonces por el proactivo profesor Antonio Pizarro Estay, quien como primer dirigente de las pesas atacameñas y heredero de la rica tradición deportiva de su tierra natal Iquique, diseñó los flyers de difusión y mayones de competencia.Elegidos para promocionar este nuevo deporte fueron los liceos Mercedes Fritis Mackenney (B n° 5) y el Liceo José Antonio Carvajal (A n° 4), de donde surgieron; Adolfo Zanoni Jiménez, primer pesista regional en estar presente en un torneo nacional juvenil, (28-09-87, Temuco), quien posteriormente gracias a sus estudios de administración de empresa fue tesorero y luego presidente de la Asociación Copiapó. Junto a él participaron : Wilson Tapia Castillo, Gustavo Joglar Miranda y Fernando Varas Contreras.Por el Mercedes Fritis Mackenney, en cambio, participaron Mario y Claudio Chang Huerta, Dixon Hidalgo Venegas, Jorge Cisterna, Guillermo Rojas Monárdez, Mauricio Rojas Caminada y Adán Araya. Alvarez.Ya iniciado el trabajo con ese grupo, se integró Víctor González Guerrero, quien pertenecía a la disciplina de fútbol de la Escuela del Deporte, acompañado por el también alumno de la Escuela de Música, Francisco Guerrero Bustamante. Ellos fueron los primeros medallistas categoría juniors de la región (Melipilla, enero del 87) y posteriormente Víctor destacó como el primer pesista atacameño en lograr récords nacionales (27-05-88 Campeonato Nacional Juvenil, Gimnasio COCH, Santiago.
LLEGAN LOS ARTISTAS

Recordándolos, debo precisar que Víctor terminó sus estudios universitarios como concertista en guitarra, posteriormente con licenciatura de pedagogía, y actualmente hace clases como profesor de educación musical radicado en Angol y que Francisco está dedicado al rock metálico.Entre agosto y octubre, que fueron los meses en los cuales ambos se integraron a nuestras filas, se incorpora además Ariel Díaz Monardes : pesista proveniente de Valparaíso e hijo de un locuaz pionero docente, quien con su atlética figura y producido acento brasileño, alternó como streaper en los incipientes “Femenísimos” copiapinos su labor como monitor en pesas con alumnos provenientes del Liceo Católico Atacama, de los cuales tras los meses veraniegos sólo quedaron Héctor Vilches M., Segundo Zamora Espinoza y… Saíd Merlez Patiño, posteriormente para todo Chile y el mundo “El NEGRO SAID”.Lo había visto crecer, sabía de sus proezas ciclistas y con la guaripola, como tambor mayor en la banda de su colegio. Igualmente de sus diversas travesuras, de labios de sus hermanos, quienes eran amigos de mis hijos, pero no supe de su planeada intención de sólo esculpir y agregar masa a su coordinada y plástica figura. Lo presentí cuando no se presentaba a controles ni a torneos…Qué puedo decir a estas alturas, sólo que te comprendo “NEGRO” : estoy convencido de que estás donde se encuentran los mejores equipos junto a pesistas que nunca compitieron como José Bravo Valdés, Fernando Acosta Licuime y Claudio Lillo : soldado conscripto quien se transformó en mártir cumpliendo su deber, que sí compitió a nivel interregional, promoviendo este movimiento de sanidad y valores superiores. Más tarde, Ariel Díaz se convierte en un exitoso vendedor de intangibles y en el 95 llega a ser el segundo presidente de la Asociación de Levantamiento de Pesas de Copiapó.
LA GENERACIÓN DEL 87
Con los primeros medallistas nacionales y emergentes del verano como Andrés Guerrero, hermano de Francisco, del Colegio Adventista quien concurrió con su amigo Yerko Ortega Villalobos, se empezó un ciclo de exhibiciones de promoción donde llegan de la Escuela de Santa Elvira: Rodrigo Arancibia Castro, Cristian Rebeco Villalobos, Héctor González González, Cristian Tejada Rojas, Carlos Iriarte Moyano, Washington Cano Avilés, Mario Carvajal Orellana, José Valencia Rojas, Lenin Díaz Martínez, Manuel Wastavino y Santiago Piñones.De la Escuela de Música y del Liceo Comercial lo hacen Ricardo Muñoz Rojas y Williams “Kimba” Aguirre, respectivamente. Del Liceo Nocturno : Julio Moya Cortés, Eduardo del Río Cabaña y Carlos “Cholguán” Rojas.El 20 de Agosto compiten en La Serena como preparatoria para el campeonato nacional Víctor González, Francisco Guerrero, Cristian Rebeco, Héctor González, Rodrigo Arancibia y Manuel Wastavino, oficiando como ayudante técnico Williams Aguirre. En este torneo interregional obtuvieron medallas nuevamente Francisco Guerrero (bronce en total olímpico) y Víctor González (plata), quien perdió la de oro sólo por peso corporal.
1988 : AÑO DE RECORDS NACIONALES
A partir de marzo del 88’, llegan de la Escuela Santa Elvira Jaime Iribarren Godoy, Cristian Guzmán Alfaro, Jorge Morales Alfaro y Fabián Olivares Altamirano. De la población Los Estandartes arriban Luis Briones Toledo y César Toledo, mientras que del Liceo Mercedes Fritis Mackenney (B n° 5), Rodrigo Olivares Altamirano.El 14 de abril de ese año, Víctor González Bustamante impone record nacional juniors en el Campeonato Día de las Américas, en categoría hasta 56 kilos de peso corporal, modalidad arranque, con un registro de 55.0 k.El 27 de mayo de ese mismo año, Víctor González, siendo infantil invitado por la Federación Chilena de Levantamiento de Pesas para participar en el Campeonato Nacional Juvenil en categoría hasta 56 kilos de peso corporal, levanta en arranque 55,5 kilos : bate su propio record anterior (Gimnasio del C.O.CH).El 4 de septiembre de 1988, con ocasión del Campeonato Clasificatorio para el Nacional Juniors, contando con la presencia de Ricardo Aguilera González -Vicepresidente de FECHIPE, juez internacional y veedor oficial-, Víctor González bate nuevamente su propio record nacional anterior, dejándolo en 57.0 kg, logro que fue superado momentáneamente por su amigo y compañero de equipo Francisco Guerrero Bustamante, quien levanta 59,5 kg. Tres minutos más tarde, Víctor lo subió a 62.5 kg. Y al sumar 70 kg. en envión impone un nuevo récord nacional en total olímpico de 132,5 kg. El 08 de diciembre de 1988, nuestro representativo se ubica en quinto lugar entre nueve (categoría equipo), en el II Campeonato Nacional Juniors realizado en el Gimnasio del C.O.CH., donde destacaron Víctor González y los hermanos Francisco y Andrés Guerrero, ganando tres medallas de oro cada uno, en arranque, envión y total olímpico
1989 : EN LO DEPORTIVO, EL MOVIMIENTO PESÍSTICO SE CONSOLIDA
Del Mercedes Fritis, llegan: Heriberto Madrigal Ardiles, Pablo Varas Travella, Víctor Molina Riquelme, Claudio Godoy Pizarro, Mario Véliz Duarte, José Olivares Ramirez, Guillermo Carvajal Muñoz y Cristian RiveraEl Liceo Nocturno aporta el concurso de los hermanos Wladimir y Sergio Colarte Villalobos, y el Católico a José Rivera Olivares y José QuevedoViaytes.La escuela de la Santa Elvira aporta a Marcelo Silva Alvarez, Muricio Yañez Camblor, Claudio Inowe Tapia, Williams Ossandón Carvajal, Mauricio Galleguillos y Heriberto Astudillo.La escuela Isabel Peña Morales, incorpora a Marcelo Ortiz y Felipe Rubina. Las Canteras, hace lo propio con Marcelo Saravia Vera, los Estandartes con Jaime Saravia Rivas y la Bernardo O’Higins a Darwin Robles Robles.En el III Nacional Juniors, nuestro equipo, sube del quinto al tercer lugar adjudicándose su primer trofeo por las destacadas actuaciones de Andrés Guerrero medallista de oro en arranque, envión y total olímpico en la categoría hasta 48 k. Heriberto Madrigal con tres de plata en la categoría hasta 52 k de igual número de preseas y metal de Víctor González quien pasó de categoría 56 a 60 k, medalla de bronce en arranque para Francisco Guerrero y cuarto lugar en envión y total olímpico después de haber cambiado de categoría 56 a la 67,5 k. Mario Véliz en la categoría 60 k. se ubicó en cuarto lugar, Claudio Godoy y Pablo Varas quintos en sus categorías superiores.
1990 : PRIMEROS PASOS EN EL CAMINO INSTITUCIONAL
Ante la necesidad de la Federación Chilena de Levantamiento de Pesas (FECHIPE) de regularizar y adecuar su estructura organizativa a petición del COMITÉ OLÍMPICO CHILENO (C.O.CH.) y de la propia DIGEDER ( Dirección General de Deportes y Recreación) -instituciones que les hicieron reparos a su propia Personalidad Jurídica producto de su baja cobertura asociativa-, ya que había partido con las Asociaciones de Santiago, Valparaíso, Punta Arenas y Chuquicamata (esta última inactiva desde el año 1980 y habiendo surgido otras de hecho y no de derecho), se nos exige la adscripción a FECHIPE con personalidad jurídica. Por ello, nos abocamos a cumplir las políticas de desarrollo institucional impuestas por los organismos superiores.En consideración a que nuestros deportistas provenían de clubes escolares sin personalidad jurídica, el 14 de Abril de 1990 se funda el Club Asociación Copiapó, con la estrategia de darle un carácter territorial provincial basado en la estructura adecuada por Digeder para llegar a todo el país, se promueve el pesismo en Tierra Amarilla. Y después de una campaña de captación de potenciales dirigentes que eludían asumir labores de dirección, principalmente fruto del desconocimiento de esta disciplina, parte como primer presidente el condiscípulo del Liceo José Antonio Carvajal, selecto cultor del básquetbol y del atletismo (con experiencia competitiva a nivel nacional en esta última), dirigente agrícola y gestor cultural Octavio Vallejo Buchman.Lo secundan Harold Dantagnan Dantagnan, quien sí conocía este deporte tal como lo señalo al comienzo de este relato, el cultor activo de este deporte, Wladimir Colarte Villalobos, quien recién había cumplido su mayoría de edad, y la apoderada Elizabeth Licuime Araya, los que lograron la obtención de la personalidad jurídica signada con el Nº 185 de fecha 20 de Abril de 1992, conforme al artículo 8 de la Ley Nº 18.893 (que fue co-elaborada por el abogado y jurista copiapino Patricio Cavada Artigas, presidente de la Federación Chilena de Paracaidismo y posterior Secretario General de Comité Olímpico Chileno período 2002 al 2004 : otro “jovencito de la película” de aquellos albores pesísticos atacameños en la piscina militar).
1991 : LLEGAN LOS “TIERRAMARILLANOS”
Producto de exhibición y promoción en los colegios de la “ciudad de la calle larga”, empiezan a trabajar con nosotros alumnos deportistas del Liceo Jorge Alessandri Rodríguez : Cristian Rojas González, Juan Rojas Varela, Richards Bravo Escobar, Ramón Gallegos Riff, Darwin Barraza Ponce, Alexis Andrade Rivera, Luis Cortés Montenegro, Cristian Olguín Grez, Alfredo Cuello Manterota y Marcelo Cortés Carvajal, quienes en honor a la verdad, residían en Copiapó y sólo concurrían a la hermana comuna a estudiar.De Las Canteras llegaron : Dinaris Velásquez Velásquez; del Mercedes Fritis Mackenney : Alex Cerda; y los adultos de la empresa Pullman Bus : Gabriel Soto González y un “santón” José Bravo Valdés, dueño de una fuerza física y espiritual increíble, cultivada en la religión y en un propio gimnasio artesanal “a tajo abierto” ubicado en el gran patio de su casa esquina de la población Borgoña junto al cerro, quien no tuvo las espectaculares marcas esperadas, principalmente debido a un cáncer testicular que lo llevó a la tumba.En el IV Campeonato Nacional Juniors realizado el 02 y 03 de Agosto 1991, nuevamente en Santiago y en el mismo escenario de la anterior competencia, el equipo copiapino reditúa la excelente campaña del 89 gracias a las actuaciones de Juan Rojas ( categoría hasta 56 kg), quien se clasifica en quinto lugar y Wladimir Colarte, quien obtiene bronce en arranque, plata en envión y en total olímpico. Cristian Rebeco gana tres bronces en la categoría 60 kg. y en el mismo peso Cristian Rojas gana las de plata. En la categoría 67,5 kg.Víctor González obtiene los oros acostumbrados y el debutante Richards Bravo hace lo mismo en el rango de hasta 100 kg. de peso corporal
1992 : El TURNO DE LOS PRIMEROS UNIVERSITARIOS
Dada la necesidad de sumar clubes a la Asociación que contaran con personalidad jurídica, promocionamos la práctica de este deporte entre el estudiantado de la Universidad de Atacama (U.D.A.), tras lo cual empezamos a entrenar con una veintena de sus alumnos, llegando a competir sólo Cristian Monardez Castillo, proveniente de la carrera Obras Civiles, y Francisco Cuadra Cepeda del Plan Común de Ingeniería.De educación básica aparecen los primeros de la Escuela Laura Robles Silva: Cristian Tapia García, Héctor Rojas Izquierdo, Wilson Alvarez Morales y Fernando Acosta Liquime, quien también defendió los colores del Liceo Comercial y falleció a poco de egresar luego de que su grupo de mochileo fuera víctima de un asalto mientras se encontraba de veraneo en una playa de Puerto Montt. De la Escuela de Música, se integró Patricio Arriagada MolinaLa educación media aportó a Juan Carlos Olavaria del J.A.C., Cristian Molina Segovia y Pedro Fogllie Villarroel del M.F.M.A pesar de mantener el nivel de entrenamiento y la competición comunal, dejamos de participar a nivel nacional por la falta de recursos, los que hasta poco antes eran mayoritariamente aportados por la Ilustre Municipalidad de Copiapó.
Dada la necesidad de sumar clubes a la Asociación que contaran con personalidad jurídica, promocionamos la práctica de este deporte entre el estudiantado de la Universidad de Atacama (U.D.A.), tras lo cual empezamos a entrenar con una veintena de sus alumnos, llegando a competir sólo Cristian Monardez Castillo, proveniente de la carrera Obras Civiles, y Francisco Cuadra Cepeda del Plan Común de Ingeniería.De educación básica aparecen los primeros de la Escuela Laura Robles Silva: Cristian Tapia García, Héctor Rojas Izquierdo, Wilson Alvarez Morales y Fernando Acosta Liquime, quien también defendió los colores del Liceo Comercial y falleció a poco de egresar luego de que su grupo de mochileo fuera víctima de un asalto mientras se encontraba de veraneo en una playa de Puerto Montt. De la Escuela de Música, se integró Patricio Arriagada MolinaLa educación media aportó a Juan Carlos Olavaria del J.A.C., Cristian Molina Segovia y Pedro Fogllie Villarroel del M.F.M.A pesar de mantener el nivel de entrenamiento y la competición comunal, dejamos de participar a nivel nacional por la falta de recursos, los que hasta poco antes eran mayoritariamente aportados por la Ilustre Municipalidad de Copiapó.
1993 : CONCURSO NACIONAL DE PROYECTOS Y SALVACION VIENE DE PARTE DE DIGEDER
Probablemente por estrategias económicas de la municipalidad, su Departamento de Educación empezó a desmantelar la Escuela del Deporte. Primero, sacándola del Complejo Luis Valenzuela Hermosilla y luego llevando a sus docentes a la flamante recién y reinaugurada Escuela Manuel Rodríguez, quizá para hacerlos creer que era la prometida escuela del deporte con alumnos propios : anhelo asegurador de la permanencia en el tiempo de sus labores.En este contexto, la directiva de la flamante Asociación de Levantamiento de Pesas Copiapó, recibe la aprobación de recursos económicos de DIGEDER en base a un concurso nacional de proyectos inaugurado para fortalecer el desarrollo deportivo e institucional de organizaciones con personalidad jurídica.Operativamente, esta iniciativa permitiría acceder a implementación deportiva importada, fondos para asistir a competencias y honorarios para un técnico que apoyara la gestión deportiva del docente de enseñanza media que debió empezar a ejercer en el Liceo José Antonio Carvajal, quedándose con sólo 14 horas semanales para entrenar y conducir el proceso, de las 22 tradicionalmente asignadas.Para el apoyo señalado, se contrata al alumno del último curso de la carrera de Educación Física de la Universidad de Atacama, Patricio Navarro Meléndez, quien empieza a cumplir esas funciones durante 1994, año en el que se titula y decide seguir estudios de derecho en la misma casa de estudios (hoy abogado radicado en Rancagua, su tierra natal).En la Escuela Manuel Rodríguez se empieza un nuevo proceso con 17 alumnos provenientes del segundo ciclo, más Alex Cortés Peña, de la aledaña población Isabel Peña; Nilson Valencia Rivera y Diego Páez Muñoz de la Laura Robles; y José Romo Chacana del Colegio Adventista. De la enseñanza media llegan Oriel Selfene Selfene y Humberto Barrera Montaña (del Liceo de Música), mientras que en el José Antonio Carvajal se encuentran los “exiliados” Oscar Ferrada Gutiérrez y Cristian Vedia (del Mercedes Fritis Mackenney). “Químicamente puros” serían: Sergio Machuca, Frank Araya, Fernando Vega y Claudio Lillo, otro de los trágicamente desaparecidos.
1994 : AÑO DE LA ROTATIVA TRANSHUMANTE
Después de abandonar el Luis Valenzuela Hermosilla, luego de pasar por la Escuela Manuel Rodríguez y por el escenario del Teatro-Estadio Techado “Erasmo Hidalgo”, nuevamente volvemos al primer recinto (sector bodega principal del Atletismo) para entrenar en pasillos de accesos, sobre superficies de cemento o simplemente (la mayoría de las veces) en piso de tierra, al aire libre y con el respaldo estoico de una de las torres de iluminación. Producto de las grandes las distancias a cubrir y fruto de la imposibilidad en sus hogares de financiar pasajes, lo cual les daba una productividad mínima como deportistas para participar en los campeonatos nacionales federados, en la turné fue quedando un reguero de “artistas” (especialmente de la” Mañunga”). Los niños de ayer, ya eran grandes : debían hacer su propio camino para transitar con buen éxito por la vida llevando en sus mochilas el mejor regalo : los valores de la competición olímpica que exige continuamente llegar cada vez más alto, más lejos, habiendo tenido la oportunidad de fundir la fuerza física con la interior que permite, con el esfuerzo, alcanzar cada meta humanamente propuesta.A pesar de todo, algo bueno había surgido de estar en el centro (Teatro-Estadio techado “Erasmo Hidalgo”) : otro tipo de jóvenes había llegado a ese sector, seguramente para aislarse de su entorno poblacional y experimentar la autocesión de una nueva oportunidad de normalizar sus vidas, alejándose de los estimulantes prohibidos.Por esos años, creo que al SENAME (Servicio Nacional del Menor) lo llamaban “Un nuevo despertar”, pretendiendo que efectivamente fuera el espacio para que muchos jóvenes pudieran dejar sus horribles pesadillas. El hogar físico les daba ciertas “comodidades”, algunas de las cuales seguramente nunca antes habían disfrutado. Y como encargado de guiarlos en el proceso de reordenar sus vidas estaba el condiscípulo y ahora educador Nelson Novoa Rojas, quien sabía que a su programa de intervención multiprofesional le faltaba algo que diera paz y reordenara las conexiones sobrantes de sus neuronas ya perdidas.Por razones obvias, no guardé registros de identificación de aquellos jóvenes que se unieron a nuestras filas, pero hubo uno que me brindó una de las más grandes de la satisfacciones pedagógicas al verlo algunos años más tardes junto a su mentor haciendo prevención en un Centro de Desarrollo Juvenil, ubicado en el sector alto de nuestra población. “El Sombra”.
Después de abandonar el Luis Valenzuela Hermosilla, luego de pasar por la Escuela Manuel Rodríguez y por el escenario del Teatro-Estadio Techado “Erasmo Hidalgo”, nuevamente volvemos al primer recinto (sector bodega principal del Atletismo) para entrenar en pasillos de accesos, sobre superficies de cemento o simplemente (la mayoría de las veces) en piso de tierra, al aire libre y con el respaldo estoico de una de las torres de iluminación. Producto de las grandes las distancias a cubrir y fruto de la imposibilidad en sus hogares de financiar pasajes, lo cual les daba una productividad mínima como deportistas para participar en los campeonatos nacionales federados, en la turné fue quedando un reguero de “artistas” (especialmente de la” Mañunga”). Los niños de ayer, ya eran grandes : debían hacer su propio camino para transitar con buen éxito por la vida llevando en sus mochilas el mejor regalo : los valores de la competición olímpica que exige continuamente llegar cada vez más alto, más lejos, habiendo tenido la oportunidad de fundir la fuerza física con la interior que permite, con el esfuerzo, alcanzar cada meta humanamente propuesta.A pesar de todo, algo bueno había surgido de estar en el centro (Teatro-Estadio techado “Erasmo Hidalgo”) : otro tipo de jóvenes había llegado a ese sector, seguramente para aislarse de su entorno poblacional y experimentar la autocesión de una nueva oportunidad de normalizar sus vidas, alejándose de los estimulantes prohibidos.Por esos años, creo que al SENAME (Servicio Nacional del Menor) lo llamaban “Un nuevo despertar”, pretendiendo que efectivamente fuera el espacio para que muchos jóvenes pudieran dejar sus horribles pesadillas. El hogar físico les daba ciertas “comodidades”, algunas de las cuales seguramente nunca antes habían disfrutado. Y como encargado de guiarlos en el proceso de reordenar sus vidas estaba el condiscípulo y ahora educador Nelson Novoa Rojas, quien sabía que a su programa de intervención multiprofesional le faltaba algo que diera paz y reordenara las conexiones sobrantes de sus neuronas ya perdidas.Por razones obvias, no guardé registros de identificación de aquellos jóvenes que se unieron a nuestras filas, pero hubo uno que me brindó una de las más grandes de la satisfacciones pedagógicas al verlo algunos años más tardes junto a su mentor haciendo prevención en un Centro de Desarrollo Juvenil, ubicado en el sector alto de nuestra población. “El Sombra”.
1995 : ALGUNAS DIFICULTADES CON LA FEDERACIÓN.
Ya estábamos nuevamente en el Luis Valenzuela, teníamos la ventaja de ampliar el inventario de estímulos motrices al utilizar : graderías, pista, fosos e implementación de atletismo, algunos de ellos conseguidos mientras me encontraba en otra arista de la gestión deportiva.La directiva de la Asociación, encabezada por Ariel … y secundada por Adolfo Zanoni, logró postergar el inicio del proyecto aprobado, mientras que la señora Berta en la reprogramación del sistema de caja hacía lo suyo para que sólo la llegada de nuevos “artistas” nos permitiera arrancar en 1995.Estaban los del A-4 : a Nilson y José me los reencontré en el C.D.J (Centro de Desarrollo Juvenil). “Pepito” ya estaba en el C-10 y también comenzó nuevamente a entrenar, junto al Dieter Toro, del mismo liceo tierramarillano, y al Paulino Palma del San Vicente de Paul. Sólo nos faltaba ubicar al “Pecoso” Alex Cortés, quien todavía estaba en la escuela del pueblo San Fernando, aún llamada así por algunos.Convertidos en punto de encuentro y crisol de buenas ondas, terminadas nuestras sesiones compensábamos la pérdida de velocidad en las lentas cargas altas, en pista, o acelerábamos la fuerza explosiva en técnicas saltos y/o lanzamientos bajo la atenta mirada de admiración del contingente de atletas femeninas que veían, día a día, cómo se esculpían los “davidianos” cuerpos que rozaban al darles un beso para saludarlo o premiar una nueva marca conseguida. Con esa motivación, creo, nadie se atrevía faltar a sus entrenamientos.Ellas desaparecían cuando trasladamos nuestro “circo” al C.D.J., en vacaciones verano para entrenar allí a los antiguos y construir el semillero permanente que nos permitiría mantener los buenos logros. La lección del necesario recambio, había sido rápidamente aprendida y el director de la institución cobijante era un promotor de los valores que esta disciplina entregaba a sus niños y jóvenes.
Ya estábamos nuevamente en el Luis Valenzuela, teníamos la ventaja de ampliar el inventario de estímulos motrices al utilizar : graderías, pista, fosos e implementación de atletismo, algunos de ellos conseguidos mientras me encontraba en otra arista de la gestión deportiva.La directiva de la Asociación, encabezada por Ariel … y secundada por Adolfo Zanoni, logró postergar el inicio del proyecto aprobado, mientras que la señora Berta en la reprogramación del sistema de caja hacía lo suyo para que sólo la llegada de nuevos “artistas” nos permitiera arrancar en 1995.Estaban los del A-4 : a Nilson y José me los reencontré en el C.D.J (Centro de Desarrollo Juvenil). “Pepito” ya estaba en el C-10 y también comenzó nuevamente a entrenar, junto al Dieter Toro, del mismo liceo tierramarillano, y al Paulino Palma del San Vicente de Paul. Sólo nos faltaba ubicar al “Pecoso” Alex Cortés, quien todavía estaba en la escuela del pueblo San Fernando, aún llamada así por algunos.Convertidos en punto de encuentro y crisol de buenas ondas, terminadas nuestras sesiones compensábamos la pérdida de velocidad en las lentas cargas altas, en pista, o acelerábamos la fuerza explosiva en técnicas saltos y/o lanzamientos bajo la atenta mirada de admiración del contingente de atletas femeninas que veían, día a día, cómo se esculpían los “davidianos” cuerpos que rozaban al darles un beso para saludarlo o premiar una nueva marca conseguida. Con esa motivación, creo, nadie se atrevía faltar a sus entrenamientos.Ellas desaparecían cuando trasladamos nuestro “circo” al C.D.J., en vacaciones verano para entrenar allí a los antiguos y construir el semillero permanente que nos permitiría mantener los buenos logros. La lección del necesario recambio, había sido rápidamente aprendida y el director de la institución cobijante era un promotor de los valores que esta disciplina entregaba a sus niños y jóvenes.
1996 : AÑO DE LA RECONVERSION HACIA EL ATLETISMO
La gran demanda de mano de obra en los parronales había causado estragos en nuestro plan de entrenamiento veraniego, que tendría como competencia complementaria un torneo todo competidor en la ciudad balneario de Viña del Mar. A esta sólo asistió Frank “Cachete” Araya. Oscar Ferrada se quedó “en tierra” por fuerza mayor y no pudo asistir a un torneo de gran nivel y concurrencia : hasta los “pingüinos” de Punta Arenas, se dieron cita para ahogarse en el cálido para ellos y húmedo para nosotros, baño turco del Sausalito, el mismo que me permitió recordar mis vivencias futbolísticas integrándonos con edad infantil en encuentros de series juveniles del Everton, haciendo nuevamente la dupla “Peco-Teco” : ganadora de las aventuras del “Saca Chispas”.Nos dejaron competir sólo por el hecho de haber llegado hasta allí, pero sin derecho a puntaje ni medallas hasta que se definiera nuestra apelación realizada al C.O.CH.Con Isilda …, la viuda del “Gran Eladio Rojas”, tuvimos la oportunidad de conocer el remanso de paz donde él descansaba disfrutar de las bondades gastronómicas y estéticas que ofrecía la contemplación de sus bellezas femeninas.Terminado el verano se regularizan los entrenamientos y aparece en nuestro horizonte como torneo fundamental el Campeonato Nacional de Clubes programado para el mes de Agosto en La Serena, que además era clasificatorio para las competencias nacionales e internacionales a realizarse en meses posteriores.Nuevamente habíamos armado un buen equipo : con mucho esfuerzo entrenaban los reagrupados pesistas de enseñanza básica y los liceanos, aprendices de atletas.El nominado nacional de clubes fue un muy buen examen para la nueva camada: Oscar Ferrada ganó triple oro en la categoría hasta 56 kg. Igual logro consiguió Frank Araya en la de hasta 69 kg. Triple plata obtuvo Jorge Veas en la de 62 kg. y tres records Cristian Vedia : 1 en arranque, 1 en envión y 1 en total olímpico en la categoría de hasta 77 kg. También compitieron Alex Cortés, Claudio Lillo, Leonardo Díaz, Sergio Machuca y Fernando Vega.Lo funesto del torneo fue saber que a pesar de los records y las marcas logradas no podríamos participar en el nacional juvenil.La suerte estaba echada o la visión de vernos como un equipo poderoso nos había jugado una mala pasada. Había que tomar rápidamente una decisión : la reconversión al atletismo solución ante la frustración… y la transformación de una crisis en oportunidad.Con la inversión en tiempo y apoyo técnico del maestro normalista Ramón Tapia Chambilla, logramos clasificar a la mayoría de los pesistas para la etapa nacional de los Juegos Escolares, donde brillaron a digna altura : décimo lugar en salto triple, Oscar Ferrada; sexto lugar en lanzamiento de martillo, Cristian Vedia; cuarto lugar en lanzamiento de disco, Sergio Machuca; Salto con garrocha, Leonardo Diaz : ubicado duodécimo y cuarto, Fernando Vega.Machuca y Vega después de estas actuaciones nunca más volvieron a las pesas, acaso una suerte de inconsciente tributo al camino señalado por mi profesor y mentor EFRAIN SANTIBAÑEZ SCHILLING : Maestro de maestros, que quiso conducir mi potencia física hacia las pruebas del atletismo como lo logró con mi compañero Juan Morales, quien compitió en bala, disco y jabalina. Igual que José “Pepín” Delard, quien además de contar con su gran plasticidad basquetbolística, saltaba muy bien a gran altura y con velocidad.Siempre en el plano deportivo, ya había surgido antes que nosotros Pedro Bustamante, quien emigró al fútbol profesional (San Luis) dejándole el cetro liceano a Octavio Vallejos. Otro que ya había emigrado al fútbol profesional (Unión La Calera) fue el “Vichi” Vásquez , quien ponía su gran velocidad al servicio de las carreras cortas.La vida para los incrédulos, el señor, para los religiosos, me había permitido el regalo de estar sentado en tribuna de la alta dirigencia, componiendo las imágenes cual director televisivo, que tiene la suerte de acudir a su disco duro virtual, para recrear la fase nacional, de los pioneros torneos atléticos El Mercurio, evento que nunca había presenciado, habiendo trabajado para merecerlo
1997 : ABRIÉNDOSE AL PAÍS 
Por recomendaciones del cubano Secretario Técnico de la FECHIPE, Francisco Casamayor, la Federación logra incorporar la disciplina de las pesas a la competición de los Juegos Escolares Nacionales, produciendo un claro despegue de su nivel competitivo, ampliándose a otras regiones y permitiéndonos volver a participar en un torneo nacional.Producto del trabajo desarrollado durante los años ’95 - ‘96 y de los recursos obtenidos de fondos concursables para proyectos a nivel nacional, un número significativo de pesistas infantiles lograron alcanzar las marcas mínimas (5 de un máximo de 8) , en categoría varones, quienes compitieron en la histórica para nosotros ciudad de Melipilla. Allí habíamos empezado 10 años antes, ahora con : José Romo Chacana, Alex Cortés Peña, Jorge Veas, Frank Araya y el primer medallista de esta nueva hornada Nilson Valencia Rivera, quien consigue tres medallas de bronce (al año siguiente : tres de oro, pero compitiendo por la Cuarta Región) y ubica al equipo en quinto lugar a nivel nacional.Nilson, con ocasión del aniversario de Digeder 1998, recibe una beca instituida en convenio con el Mineduc de $100.000, como pago único (en directa relación con el color de la medalla obtenida).
Por recomendaciones del cubano Secretario Técnico de la FECHIPE, Francisco Casamayor, la Federación logra incorporar la disciplina de las pesas a la competición de los Juegos Escolares Nacionales, produciendo un claro despegue de su nivel competitivo, ampliándose a otras regiones y permitiéndonos volver a participar en un torneo nacional.Producto del trabajo desarrollado durante los años ’95 - ‘96 y de los recursos obtenidos de fondos concursables para proyectos a nivel nacional, un número significativo de pesistas infantiles lograron alcanzar las marcas mínimas (5 de un máximo de 8) , en categoría varones, quienes compitieron en la histórica para nosotros ciudad de Melipilla. Allí habíamos empezado 10 años antes, ahora con : José Romo Chacana, Alex Cortés Peña, Jorge Veas, Frank Araya y el primer medallista de esta nueva hornada Nilson Valencia Rivera, quien consigue tres medallas de bronce (al año siguiente : tres de oro, pero compitiendo por la Cuarta Región) y ubica al equipo en quinto lugar a nivel nacional.Nilson, con ocasión del aniversario de Digeder 1998, recibe una beca instituida en convenio con el Mineduc de $100.000, como pago único (en directa relación con el color de la medalla obtenida).
1998 : EL TRABAJO DE LOS AÑOS ANTERIORES AYUDAN A LA CONSECUCIÓN DE MEDALLAS.
Comprometido con el proyecto educativo del Liceo José Antonio Carvajal, que sólo dejaba 09 horas semanales para dedicarle a las pesas, el proceso de captación y formación de nuevos pesistas (semillero proveniente de colegios básicos), necesario para renovar los miembros del equipo y compensar las normales decisiones, básicamente se redujo a optimizar el rendimiento de los antiguos y enseñar a los alumnos del colegio señalado al comienzo, quienes engrosaron las filas del espacio de “fuerza y potencia” que comenzaba a contar su año número 11.Como una solución a largo plazo de esa merma en la formación y competitividad de nuevos deportistas, y ante la necesidad de formar un equipo técnico profesional que fuera la generación conductora de relevo, ya no de un movimiento, sino de una institucionalidad, desde 1993 se había comenzado a proponer a los alumnos de la carrera de Educación Física de la U.D.A., en forma sistemática, que aprendieran a trabajar en esta disciplina.Respondió el llamado Patricio Navarro, inicialmente, y luego la fibra artística- innovadora de Francisco Benavides Rojas : un colega de acelerada automaduración profesional, quien aprendió muy rápidamente y con quien ha sido tremendamente fácil trabajar. Fue así como asistimos con tres pesistas al Campeonato Nacional Escolar, con sede en Conchalí, comuna de la Región Metropolitana. Ellos fueron: José Romo, el debutante Paulino Palma y Jorge Veas, quien consiguió tres medallas, ahora de plata. Sin embargo, y a pesar de haber obtenido mejores “metales” como equipo, por el número de integrantes que los consiguieron, tuvimos un puntaje menor y bajamos al sexto lugar nacional.Como estímulo económico, Jorge Veas recibió una beca de $ 150.000 y como una gran innovación conseguida por el Mineduc, por esa y única vez, DIGEDER, entregaría al técnico regional con mayor número de medallas, una beca consistente en $ 500.000 como aporte para concurrir a presenciar un evento en su especialidad en el exterior.
Comprometido con el proyecto educativo del Liceo José Antonio Carvajal, que sólo dejaba 09 horas semanales para dedicarle a las pesas, el proceso de captación y formación de nuevos pesistas (semillero proveniente de colegios básicos), necesario para renovar los miembros del equipo y compensar las normales decisiones, básicamente se redujo a optimizar el rendimiento de los antiguos y enseñar a los alumnos del colegio señalado al comienzo, quienes engrosaron las filas del espacio de “fuerza y potencia” que comenzaba a contar su año número 11.Como una solución a largo plazo de esa merma en la formación y competitividad de nuevos deportistas, y ante la necesidad de formar un equipo técnico profesional que fuera la generación conductora de relevo, ya no de un movimiento, sino de una institucionalidad, desde 1993 se había comenzado a proponer a los alumnos de la carrera de Educación Física de la U.D.A., en forma sistemática, que aprendieran a trabajar en esta disciplina.Respondió el llamado Patricio Navarro, inicialmente, y luego la fibra artística- innovadora de Francisco Benavides Rojas : un colega de acelerada automaduración profesional, quien aprendió muy rápidamente y con quien ha sido tremendamente fácil trabajar. Fue así como asistimos con tres pesistas al Campeonato Nacional Escolar, con sede en Conchalí, comuna de la Región Metropolitana. Ellos fueron: José Romo, el debutante Paulino Palma y Jorge Veas, quien consiguió tres medallas, ahora de plata. Sin embargo, y a pesar de haber obtenido mejores “metales” como equipo, por el número de integrantes que los consiguieron, tuvimos un puntaje menor y bajamos al sexto lugar nacional.Como estímulo económico, Jorge Veas recibió una beca de $ 150.000 y como una gran innovación conseguida por el Mineduc, por esa y única vez, DIGEDER, entregaría al técnico regional con mayor número de medallas, una beca consistente en $ 500.000 como aporte para concurrir a presenciar un evento en su especialidad en el exterior.
1999 : A CUBA LOS BOLETOS
Obviamente, el uso del estímulo económico tuvo el mismo uso, aunque características distintas : en muchas regiones la mayoría de los técnicos reconocidos cruzó la cordillera para presenciar un evento internacional, cumpliendo el objetivo del premio; también hubo gente que no fue a ninguna parte. Para Teco, en cambio, era la oportunidad de concretar su viejo sueño de verse caminando por los malecones de la Habana Vieja, latente en cada presentación a pasantías ofrecidas por el Mineduc. Por fin lo concretaba en 1999, por méritos propios y objetivos.Tras un largo período de trámites legales e institucionales y las respectivas coordinaciones pude concretar mi viaje durante la segunda quincena de Febrero, “invierno” en Cuba. La estadía en la isla aparecía como un paraje idílico : eran los mismos hoteles, paisajes, música y automóviles que conocí en mi niñez a través de las películas que acompañaba a ver a mis tías.Tres fueron los objetivos de esta corta pasantía: ver entrenar al seleccionado nacional juvenil y adulto cubano, presenciar una competencia de levantamiento de pesas y conocer su trabajo formativo.A mi retorno, como “premio”, me encontré con que la dirección del DAEM, había quitado las 09 horas semanales para el trabajo formativo con alumnos de las escuelas básicas servidas con la supervisión del Centro de Educación Extra Escolar, demorando tres meses la recuperación de sólo 06 para la mencionada función.En el Nacional de los Juegos Escolares de ese año compitieron en Viña del Mar : José “Pepito” Romo, quien volvió a ubicarse en quinto ligar (al igual que el año anterior, en buena parte producto de las magras tres sesiones de entrenamiento que se podía efectuar con las 6 horas disponibles. Y Paulino Palma, a quien también lo afectó la falta de tiempo para intensificar sus capacidades y no pudo mejorar su séptima ubicación, consiguiendo como equipo el octavo lugar.
Obviamente, el uso del estímulo económico tuvo el mismo uso, aunque características distintas : en muchas regiones la mayoría de los técnicos reconocidos cruzó la cordillera para presenciar un evento internacional, cumpliendo el objetivo del premio; también hubo gente que no fue a ninguna parte. Para Teco, en cambio, era la oportunidad de concretar su viejo sueño de verse caminando por los malecones de la Habana Vieja, latente en cada presentación a pasantías ofrecidas por el Mineduc. Por fin lo concretaba en 1999, por méritos propios y objetivos.Tras un largo período de trámites legales e institucionales y las respectivas coordinaciones pude concretar mi viaje durante la segunda quincena de Febrero, “invierno” en Cuba. La estadía en la isla aparecía como un paraje idílico : eran los mismos hoteles, paisajes, música y automóviles que conocí en mi niñez a través de las películas que acompañaba a ver a mis tías.Tres fueron los objetivos de esta corta pasantía: ver entrenar al seleccionado nacional juvenil y adulto cubano, presenciar una competencia de levantamiento de pesas y conocer su trabajo formativo.A mi retorno, como “premio”, me encontré con que la dirección del DAEM, había quitado las 09 horas semanales para el trabajo formativo con alumnos de las escuelas básicas servidas con la supervisión del Centro de Educación Extra Escolar, demorando tres meses la recuperación de sólo 06 para la mencionada función.En el Nacional de los Juegos Escolares de ese año compitieron en Viña del Mar : José “Pepito” Romo, quien volvió a ubicarse en quinto ligar (al igual que el año anterior, en buena parte producto de las magras tres sesiones de entrenamiento que se podía efectuar con las 6 horas disponibles. Y Paulino Palma, a quien también lo afectó la falta de tiempo para intensificar sus capacidades y no pudo mejorar su séptima ubicación, consiguiendo como equipo el octavo lugar.
AÑO 2000 : LANGUIDECEN LAS PESAS ESCOLAR A NIVEL COMUNAL.
A pesar de mis esfuerzos y de los de Francisco Benavides, quienes sumábamos 12 horas semanales para destinar al levantamiento de pesas, sólo logramos la incorporación de Mario Ubilla de la Escuela Técnico Profesional; Mario Montenegro, Juan Adaros, Rafael Reinoso, Humberto Cortez y Cristian Barabolí del Liceo José Antonio Carvajal; Michael Páez del J.A.R. de Tierra Amarilla; y Andrés Morales y Mauricio Vedia del Salesiano.En el Campeonato Nacional Escolar realizado en Vicuña, se despide de la competición estudiantil José “Pepito” Romo sin haber ganado medalla y aparece Michael Páez ubicándose en noveno lugar, lo que nos mantiene en el octavo lugar como equipo.
A pesar de mis esfuerzos y de los de Francisco Benavides, quienes sumábamos 12 horas semanales para destinar al levantamiento de pesas, sólo logramos la incorporación de Mario Ubilla de la Escuela Técnico Profesional; Mario Montenegro, Juan Adaros, Rafael Reinoso, Humberto Cortez y Cristian Barabolí del Liceo José Antonio Carvajal; Michael Páez del J.A.R. de Tierra Amarilla; y Andrés Morales y Mauricio Vedia del Salesiano.En el Campeonato Nacional Escolar realizado en Vicuña, se despide de la competición estudiantil José “Pepito” Romo sin haber ganado medalla y aparece Michael Páez ubicándose en noveno lugar, lo que nos mantiene en el octavo lugar como equipo.
AÑO 2001 : EMPIEZA EL CIED AL ALERO DE CHILEDEPORTES.
Muestra trayectoria deportiva, que permitió incluir el desarrollo de diversos proyectos deportivos en la formación escolar durante la administración de dos directores regionales de Chile Deportes anteriores a María Francisca Véliz Gómez, esta profesora, incluye al levantamiento de pesas en el Centro de Iniciación y Especialización Deportiva.A partir de mayo de ese año, se realiza evaluación postural y kinestésica a 512 escolares de los colegios: Manuel Rodríguez, Bruno Zavala, Buen Pastor y Abraham Sepúlveda de la Chimba. A 132 de ellos se les agrega una batería de tests físicos, empezando 36 a trabajar en las instalaciones aledañas a la Piscina Olímpica de Copiapó, de los cuales sólo 11 se presentan al Campeonato de Técnica realizado con ocasión del Torneo Comunal de Pesas, efectuado en la citada piscina el 4 de agosto del 2001. En este proceso estuvo involucrado Pablo Veragua Aguirre, quien posteriormente se define por el atletismo.Entre los días 24 y 25 del mismo mes (2001) concurrimos con 6 pesistas juveniles al Campeonato Nacional de Clubes en La Serena, ubicándonos en Sexto lugar como equipo gracias a las siguientes actuaciones : en categoría hasta 56 kg. Michael Páez del J.A.R. resultó octavo y Juan Adaros del J.A.C. quinto. En la de hasta 62 kg. José Romo, terminó cuarto y Rafael Reinoso gana tres medallas de bronce en la de hasta 85 kg. Guillermo Galleguillos Godoy del M.F.M. debuta con un cuarto puesto y en la categoría de hasta 94 kg. Cristóbal Valdés de la Escuela Las Canteras, logra un sexto lugar.En los Juegos Nacionales Escolares, realizados en la Serena en el mes de noviembre, Mario Ubilla Herrera de la Escuela Técnico Profesional, se ubicó en noveno lugar en la categoría hasta 52 kg. y en la hasta 48 kg. Mario Montenegro Guzmán del J.A.C., logra tres medallas de plata subiendo como equipo al sexto puesto.
Muestra trayectoria deportiva, que permitió incluir el desarrollo de diversos proyectos deportivos en la formación escolar durante la administración de dos directores regionales de Chile Deportes anteriores a María Francisca Véliz Gómez, esta profesora, incluye al levantamiento de pesas en el Centro de Iniciación y Especialización Deportiva.A partir de mayo de ese año, se realiza evaluación postural y kinestésica a 512 escolares de los colegios: Manuel Rodríguez, Bruno Zavala, Buen Pastor y Abraham Sepúlveda de la Chimba. A 132 de ellos se les agrega una batería de tests físicos, empezando 36 a trabajar en las instalaciones aledañas a la Piscina Olímpica de Copiapó, de los cuales sólo 11 se presentan al Campeonato de Técnica realizado con ocasión del Torneo Comunal de Pesas, efectuado en la citada piscina el 4 de agosto del 2001. En este proceso estuvo involucrado Pablo Veragua Aguirre, quien posteriormente se define por el atletismo.Entre los días 24 y 25 del mismo mes (2001) concurrimos con 6 pesistas juveniles al Campeonato Nacional de Clubes en La Serena, ubicándonos en Sexto lugar como equipo gracias a las siguientes actuaciones : en categoría hasta 56 kg. Michael Páez del J.A.R. resultó octavo y Juan Adaros del J.A.C. quinto. En la de hasta 62 kg. José Romo, terminó cuarto y Rafael Reinoso gana tres medallas de bronce en la de hasta 85 kg. Guillermo Galleguillos Godoy del M.F.M. debuta con un cuarto puesto y en la categoría de hasta 94 kg. Cristóbal Valdés de la Escuela Las Canteras, logra un sexto lugar.En los Juegos Nacionales Escolares, realizados en la Serena en el mes de noviembre, Mario Ubilla Herrera de la Escuela Técnico Profesional, se ubicó en noveno lugar en la categoría hasta 52 kg. y en la hasta 48 kg. Mario Montenegro Guzmán del J.A.C., logra tres medallas de plata subiendo como equipo al sexto puesto.
2002 : LAS PESAS SE INTERNACIONALIZAN CON LOS JUDEJUT.
Por ser Copiapó y La Serena sedes de la cuarta versión de los Juegos de la Juventud Trasandina (JUDEJUT), sus organizadores incluyeron el levantamiento de pesas entre las pruebas de competencia, consiguiendo la región de Atacama 9 medallas y un cuarto lugar como equipo, gracias a las siguientes actuaciones individuales: Mario Ubilla tres bronces; al igual que Guillermo Galleguillos; y tres platas, conseguidas por el gigantón Enrique Rosas Soto, avecindado en Tierra Amarilla. Otorgaron puntajes por su participación, Mario Montenegro, por su cuarto lugar y Víctor Ahumada, sexto.El funcionamiento de la Escuela de Levantamiento de Pesas del Centro de Educación Extraescolar Municipal, aporta a : Leonardo González S. y a Cristofer Parra C. del Liceo Comercial; a Pedro Castro Ch. del José Antonio Carvajal. El J.A.R. de Tierra Amarilla, aporta las primeras mujeres : Karen Guerra Diaz, Claudia Godoy Carrasco y Alejandra Godoy Cortés.El 15 y 16 de junio de ese año compiten en el Torneo Interregional de Viña del Mar : Mario Montenegro, Juan Adaros, Mario Ubilla, Guillermo Galleguillos y Enrique Rosas, ganando tres medallas de plata. La alumna de la carrera de pedagogía en Educación Física de la U.D.A., Ana Luisa Espinoza Abd-El-Kader, se convierte en la primera mujer medallista en nuestra especialidad de la región de Atacama.Este mismo equipo, más la figura fulgurante de Raúl Locatelli Iriarte, el día 13 de Julio se ubica en cuarto lugar por equipos en el XVII Campeonato Nacional de Clubes realizado en La Serena, donde nuevamente consiguen medallas Ana Luisa Espinoza y Enrique Rosas, quien clasifica para el Nacional Juvenil de ese año junto a Mario Montenegro, Mario Ubilla y Juan Adaros.En ese torneo, que se realizó en Santiago, sólo Enrique Rosas logra medallas (3 de Plata).En el Campeonato Nacional Escolar, efectuado en La Serena Guillermo Galleguillos Godoy se alza como el primer medallista en ganar oro en la categoría hasta 94 Kg., compitiendo también Leonardo González y Víctor Ahumada, con quienes nos ubicamos en quinto lugar como equipo.
Por ser Copiapó y La Serena sedes de la cuarta versión de los Juegos de la Juventud Trasandina (JUDEJUT), sus organizadores incluyeron el levantamiento de pesas entre las pruebas de competencia, consiguiendo la región de Atacama 9 medallas y un cuarto lugar como equipo, gracias a las siguientes actuaciones individuales: Mario Ubilla tres bronces; al igual que Guillermo Galleguillos; y tres platas, conseguidas por el gigantón Enrique Rosas Soto, avecindado en Tierra Amarilla. Otorgaron puntajes por su participación, Mario Montenegro, por su cuarto lugar y Víctor Ahumada, sexto.El funcionamiento de la Escuela de Levantamiento de Pesas del Centro de Educación Extraescolar Municipal, aporta a : Leonardo González S. y a Cristofer Parra C. del Liceo Comercial; a Pedro Castro Ch. del José Antonio Carvajal. El J.A.R. de Tierra Amarilla, aporta las primeras mujeres : Karen Guerra Diaz, Claudia Godoy Carrasco y Alejandra Godoy Cortés.El 15 y 16 de junio de ese año compiten en el Torneo Interregional de Viña del Mar : Mario Montenegro, Juan Adaros, Mario Ubilla, Guillermo Galleguillos y Enrique Rosas, ganando tres medallas de plata. La alumna de la carrera de pedagogía en Educación Física de la U.D.A., Ana Luisa Espinoza Abd-El-Kader, se convierte en la primera mujer medallista en nuestra especialidad de la región de Atacama.Este mismo equipo, más la figura fulgurante de Raúl Locatelli Iriarte, el día 13 de Julio se ubica en cuarto lugar por equipos en el XVII Campeonato Nacional de Clubes realizado en La Serena, donde nuevamente consiguen medallas Ana Luisa Espinoza y Enrique Rosas, quien clasifica para el Nacional Juvenil de ese año junto a Mario Montenegro, Mario Ubilla y Juan Adaros.En ese torneo, que se realizó en Santiago, sólo Enrique Rosas logra medallas (3 de Plata).En el Campeonato Nacional Escolar, efectuado en La Serena Guillermo Galleguillos Godoy se alza como el primer medallista en ganar oro en la categoría hasta 94 Kg., compitiendo también Leonardo González y Víctor Ahumada, con quienes nos ubicamos en quinto lugar como equipo.
AÑO 2003 : CONCENTRACIONES EN PRECORDILLERA Y COSTA.
Con los excedentes del proyecto año 2002, la participación en competencias y gracias a la debida ampliación de la glosa y tiempo de ejecución autorizada por Chile Deportes, durante la última quincena del mes de enero se realizó por primera vez en la historia deportiva regional un proceso de concentración deportiva en la localidad de San Félix, ubicada en la comuna de Alto del Carmen, a 1.000 metros sobre el nivel del mar. Con el propósito de entregar a los pesistas una sólida base aeróbica, durante ese período se alternaron diariamente entrenamientos, circuitos de trotes y ascensiones sobrepasando los 2.000 metros sobre el nivel del mar, Otro objetivo de este trabajo, fue legitimar la presencia de Chile Deportes Atacama hasta en las localidades más extremas, mostrando el trabajo de una disciplina emblemática en su etapa de iniciación al alto rendimiento; preparando a algún profesor que siguiera enseñando y detectando menores con la fortaleza física que entrega el trabajo agrícola (aunque finalmente nos encontramos que muchos de ellos aún estaban más al interior, recién terminando de levantar la cosecha por atraso en la maduración que implicaron las nevazones de invierno).Participaron en este proceso: los “Mario” Ubilla y Montenegro, Juan Adaros, Crístofer Parra, Leonardo González, José Codocedo, Franco Munizaga, Pedro Castro, Michael Páez, Raúl Locatelli y Guillermo Galleguillos.Durante la primera quincena de febrero, la delegación se trasladó hacia el litoral de esa parte de la Tercera Región, apoyando el programa “Deportes a toda Costa”, que se estaba realizando en el puerto de Huasco, entrenando, realizando clínicas y torneos rompe récords para difundir el quehacer de la disciplina, aunque sin poder motivar el trabajo en conjunto y permanente de un profesor puesto por el DAEM como contrapartida a esta propuesta.Los efectos de estos “interperíodos” se irán notando más adelante, aunque se tuvo una muestra con el aumento de las marcas personales de los pesistas, registradas en las mini exhibiciones de rompe récords, que debería haber sido testeado con mediciones de cantidades de glóbulos rojos. Como dato anecdótico, podemos decir que en San Félix contratamos la alimentación en la hostería “Camino al Oro”, la cual fue generosamente servida en los comedores de piezas derribadas de la casa donde vivió el padre de nuestra insigne poetisa Gabriela Mistral, don Jerónimo Godoy.¿Habrá sido ese nombre de la hostería una premonición en la búsqueda del oro para nosotros? ¿O la señalética topográfica de las mediciones satelitales sólo para el equipo geológico de la transnacional dueña de Pascua Lama?... Algún día lo sabremos.Producto de la difusión personal de los de los medios de comunicación y de los propios pesistas, producto de los beneficios recibidos en los períodos de concentración, un grupo significativo de jóvenes se suma al grupo base anterior haciendo su debut competitivo el 30-05-03, en el Campeonato Comunal Escolar “Glorias Navales”. Este grupo estaba compuesto por los siguientes deportistas: Bárbara Palacios Salinas, Viviana Zamora Ramos, Gisella Toro Bruna, Humberto Cortéz Borquez, Carlos Ramirez Aldunate, Paolo Baguetti Bolados, Patricio y Claudio Marín Guerra, Nicolás Azola Torres, Alexis Monardez Radal, Freddy Fernández Durán y del Colegio Buen Pastor : Fernando Concha Muñoz, Michael Fuentes Díaz y Oscar Plaza Quevedo.Los días 21 y 22 participamos en el torneo “Todo Competidor” (Viña del Mar), ubicándonos segundos por equipo detrás de Valparaíso, desplazando a los dueños de casa (Viña), Vicuña, Alhué y Santiago, gracias a las destacadas participaciones de los avezados Leonardo González, Franco Munizaga, José Codocedo, Guillermo Galleguillos y de los juniors Raúl Locatelli, Freddy Fernández. Por su parte, la señorita Gisella Toro, ganó tres medallas de oro y copó la página deportiva de El Mercurio de Valparaíso.En los Juegos de la Juventud para el Bicentenario realizado en el mes de octubre en Temuco, nuestra delegación compuesta por 5 pesistas obtuvo 12 medallas y un cuarto lugar, gracias a las actuaciones de Leonardo González, Raúl Locatelli, José Codocedo y Oscar Plaza, quienes nos pusieron en esa posición a nivel nacional.Estando alojados en el Holiday Inn (Crowne Plaza) surge ante mis ojos una imagen piscinesca “copiapollywoodense” : aunque eran otros los niños nadando y disfrutando de la piscina y el jacuzzi temperado, bajo techo, mientras afuera arreciaba una fuerte lluvia. Sólo faltaba la nieve como al otro lado de los Andes, la suiza de Sudamérica.
Con los excedentes del proyecto año 2002, la participación en competencias y gracias a la debida ampliación de la glosa y tiempo de ejecución autorizada por Chile Deportes, durante la última quincena del mes de enero se realizó por primera vez en la historia deportiva regional un proceso de concentración deportiva en la localidad de San Félix, ubicada en la comuna de Alto del Carmen, a 1.000 metros sobre el nivel del mar. Con el propósito de entregar a los pesistas una sólida base aeróbica, durante ese período se alternaron diariamente entrenamientos, circuitos de trotes y ascensiones sobrepasando los 2.000 metros sobre el nivel del mar, Otro objetivo de este trabajo, fue legitimar la presencia de Chile Deportes Atacama hasta en las localidades más extremas, mostrando el trabajo de una disciplina emblemática en su etapa de iniciación al alto rendimiento; preparando a algún profesor que siguiera enseñando y detectando menores con la fortaleza física que entrega el trabajo agrícola (aunque finalmente nos encontramos que muchos de ellos aún estaban más al interior, recién terminando de levantar la cosecha por atraso en la maduración que implicaron las nevazones de invierno).Participaron en este proceso: los “Mario” Ubilla y Montenegro, Juan Adaros, Crístofer Parra, Leonardo González, José Codocedo, Franco Munizaga, Pedro Castro, Michael Páez, Raúl Locatelli y Guillermo Galleguillos.Durante la primera quincena de febrero, la delegación se trasladó hacia el litoral de esa parte de la Tercera Región, apoyando el programa “Deportes a toda Costa”, que se estaba realizando en el puerto de Huasco, entrenando, realizando clínicas y torneos rompe récords para difundir el quehacer de la disciplina, aunque sin poder motivar el trabajo en conjunto y permanente de un profesor puesto por el DAEM como contrapartida a esta propuesta.Los efectos de estos “interperíodos” se irán notando más adelante, aunque se tuvo una muestra con el aumento de las marcas personales de los pesistas, registradas en las mini exhibiciones de rompe récords, que debería haber sido testeado con mediciones de cantidades de glóbulos rojos. Como dato anecdótico, podemos decir que en San Félix contratamos la alimentación en la hostería “Camino al Oro”, la cual fue generosamente servida en los comedores de piezas derribadas de la casa donde vivió el padre de nuestra insigne poetisa Gabriela Mistral, don Jerónimo Godoy.¿Habrá sido ese nombre de la hostería una premonición en la búsqueda del oro para nosotros? ¿O la señalética topográfica de las mediciones satelitales sólo para el equipo geológico de la transnacional dueña de Pascua Lama?... Algún día lo sabremos.Producto de la difusión personal de los de los medios de comunicación y de los propios pesistas, producto de los beneficios recibidos en los períodos de concentración, un grupo significativo de jóvenes se suma al grupo base anterior haciendo su debut competitivo el 30-05-03, en el Campeonato Comunal Escolar “Glorias Navales”. Este grupo estaba compuesto por los siguientes deportistas: Bárbara Palacios Salinas, Viviana Zamora Ramos, Gisella Toro Bruna, Humberto Cortéz Borquez, Carlos Ramirez Aldunate, Paolo Baguetti Bolados, Patricio y Claudio Marín Guerra, Nicolás Azola Torres, Alexis Monardez Radal, Freddy Fernández Durán y del Colegio Buen Pastor : Fernando Concha Muñoz, Michael Fuentes Díaz y Oscar Plaza Quevedo.Los días 21 y 22 participamos en el torneo “Todo Competidor” (Viña del Mar), ubicándonos segundos por equipo detrás de Valparaíso, desplazando a los dueños de casa (Viña), Vicuña, Alhué y Santiago, gracias a las destacadas participaciones de los avezados Leonardo González, Franco Munizaga, José Codocedo, Guillermo Galleguillos y de los juniors Raúl Locatelli, Freddy Fernández. Por su parte, la señorita Gisella Toro, ganó tres medallas de oro y copó la página deportiva de El Mercurio de Valparaíso.En los Juegos de la Juventud para el Bicentenario realizado en el mes de octubre en Temuco, nuestra delegación compuesta por 5 pesistas obtuvo 12 medallas y un cuarto lugar, gracias a las actuaciones de Leonardo González, Raúl Locatelli, José Codocedo y Oscar Plaza, quienes nos pusieron en esa posición a nivel nacional.Estando alojados en el Holiday Inn (Crowne Plaza) surge ante mis ojos una imagen piscinesca “copiapollywoodense” : aunque eran otros los niños nadando y disfrutando de la piscina y el jacuzzi temperado, bajo techo, mientras afuera arreciaba una fuerte lluvia. Sólo faltaba la nieve como al otro lado de los Andes, la suiza de Sudamérica.
AÑO 2004 : C.E.R., ASOPESA Y MEDALLAS SUDAMERICANAS.
El Centro de Iniciación y Especialización Deportiva (C.I.E.D)., se había transformado en C.E.R., Centro de Entrenamiento Regional de Levantamiento de Pesas. DIGEDER había desaparecido y la entidad encargada de la función de ser Superintendencia del Deporte pasaba a ser el Instituto Nacional de los Deportes, que con el nombre de fantasía “Chile Deportes” llegaba legalmente a todas las regiones. La nueva Ley, exigía readecuar los estatutos, tarea que cumplieron los clubes Liceo José Antonio Carvajal, Liceo Mercedes Fritis Mackeney e Instituto Comercial, formando la Asociación de Levantamiento de Pesas Atacama, presidida por Adaman Ibacache Collao; Carla Iribarren Khine, en la tesorería; Paola Rojas, a cargo de la secretaría; Sergio Illanes en la dirección técnica; y Rosa Iriarte Gómez, Ignacia Godoy Flores, Francisco Munizaga y Edmundo González, como directores.Fernando Medina Vergara, nos había hecho habilitar un mejor lugar para entrenar, sacando media gradería fuera del Gimnasio Taller. La ASOPESA había presentado los proyectos de Escuela Formativa y de Competición y estaba tramitando la incorporación definitiva a FECHIPE… Todo estaba dado para tener un buen año.El temprano trabajo de la escuela nos estaba aportando durante el mes de marzo a : Angel Mena Páez, Sergio Páez Mena, Felipe Pérez Cueva, Luis Barraza Barraza y Joel Pinto Galleguillos (del José Antonio Carvajal); Mario Carvajal Carvajal, del C.E.I.A; Juan Munizaga Rodríguez de la población Laura Silva; y del Mercedes Fritis Mackenney a Catherine Huerta Rivera, Jessica Liquitay Martinez y a las hermanas Catherine y Jessica Cortés Alcota.En mayo de ese año concurrimos a Vicuña, donde dan las marcas mínimas para participar en los Juegos Escolares del Bicentenario: Angel Mena, Jimmy Araya, Freddy Fernández, Raúl Locatelli y Franco Munizaga.Los días 28 y 29 de agosto en La Serena, Leonardo González queda en segundo lugar para calificar para el Sudamericano Sub.17, a realizarse en Trujillo (Perú) y Oscar Plaza clasifica directamente, mientras que Guillermo Galleguillos logra ser considerado para integrar el seleccionado “B”, con el fin de participar en el Panamericano Juvenil a realizarse en Santiago de Chile. Empezábamos a vislumbrar nuevamente la participación internacional, pero ahora en la excelencia federada.
OSCAR PLAZA QUEVEDO PRIMER MEDALLISTA SUDAMERICANO
Ya habíamos tenido un clasificado en tarima para competir por Chile en el Sudamericano Juvenil del 2002 : Enrique Rosas Soto, quien había sobrepasado en 17.0 kg. al pesista que finalmente la Comisión Técnica de FECHIPE envió a Marcos Lizama a Bogotá Colombia, (consiguiendo tres medallas de plata que, en el fondo, nos pertenecían), lo que produjo frustración y sensación de abandono en nuestro pesista, quien no pudo aceptar que no estábamos afiliados para representar al país.Ahora (2004) sí estábamos afiliados no sólo a la Federación, sino también al mundo de las pesas, lo que en cierta forma estaba reservado para otro descendiente de la “calle larga”, Oscar Plaza Quevedo, quien al parecer portaba el componente genético de su abuelo : el “Gato Quevedo”, privilegiado futbolista compañero de Eladio en el famoso “Chacabuco”, quien preparaba su borde interno y externo de sus pies, en su oficio de apir, subiendo los peldaños estrechos de las escaleras de patilla desde el interior de las minas con capachos a sus espaldas con 40 a 60 kg. de mineral (tarea que cumplía cuarenta veces diarias y la mitad los domingos cuando tenía que ganarle, en la tarde, a algún equipo profesional vistiendo los colores de la selección copiapina : sus compañeros en la faena no le perdonaban que perdiese).Con esa herencia, seguramente no fue ningún esfuerzo para él recorrer en bus nuestro Norte Grande, junto a Adaman Ibacache, resolver en el camino el asunto de las visas, llegar a la capital peruana, continuar rumbo a Trujillo, triunfar y volver sin problemas a la Tercera Región.Por ser una competición incipiente para menores de 18 años, anterior a la categoría juvenil, no estaba incorporada en el calendario internacional de la federación y cada clasificado podía concurrir con los recursos de los cuales dispusiera y siempre que tuviera un dirigente que lo inscribiera y dirigiera. Ese fue el precio de las tres medallas de bronce conseguidas.En los Juegos Escolares Generación del Bicentenario realizado en La Florida (Santiago) participan: Angel Mena (quinto), Jimmy Araya (quinto), Mario Carvajal y Michael Fuentes (noveno), Raúl Locatelli (tres oros), Franco Munizaga (tres bronces), Freddy Fernández (tres bronces), quedando en sexto lugar como equipo.En la categoría damas Jessica Liquitay, no pudo controlar la ansiedad de ser la única participante de Chile en más de 75 kg. y no pudo repetir sus marcas, por lo que perdió el privilegio de haber sido la primera mujer de nuestra región en conseguir medallas a nivel escolar y de oro, en este caso.Para el Nacional Juvenil realizado en Santiago los días 27 y 28 de Diciembre viajan Leonardo González (tres platas), Oscar Plaza (tres bronces) y Jimmy Araya (quinto).
2005 : CON RENOVADOS BRIOS.
Concientes de la importancia que tenía el trabajo durante el verano por ser la época en que se funden las medallas -dada la casi completa dedicación de los alumnos deportistas, quienes cumplen doble jornada de entrenamiento diario, con especialización y aprendizaje de los estilos natatorios, con acción compensadora y de ampliación de volumen aeróbico-, comenzamos a trabajar con nuestro grupo estable de competidores. En marzo se incorporaron: Bryan Salinas y Arturo Aguayo (del Liceo Comercial); Luis Espinoza Muñoz y Mauricio Locatelli Carmona del José Antonio Carvajal; Marcelo Toro (Mercedes Fritis M); Guillermo Castro Saavedra (Liceo Tecnológico); y Luciano Castillo Muñoz (Escuela El Chañar).Para nuestra región, el otoño de ese año fue muy especial : ya en mayo habíamos tenido lluvias hasta la provincia de Huasco y, en junio, un inusual aguacero hasta Copiapó, acompañado de una onda polar que lo transformó en agua nieve que se depositó detrás de las dunas de Cerro Imán.A clases pocos llegaron, lo que nos permitió encaramarnos sobre las barandas de los segundos pisos, como lo hacíamos en nuestra niñez sobre igual estructura de la rampla más alta de la piscina militar para saltar sobre el flexible tablón que nos hacía subir más alto que nuestros modelos clavadistas : la extraña naturaleza nos mostraba un paisaje increíble, digno de la mejor escena de “Copiapollywood”… Aunque esta vez no podía saltar hacia los exteriores : una pequeña voz en mi conciencia o en mis oídos me repetía “tengo deberes”. Pasado el mediodía, la cita semanal con los alumnos del taller de utilización de máquinas de esfuerzo para la salud, correspondía en la universidad. Y a la espera del inicio de la jornada, veía cómo llegaban los universitarios en bicicleta, hasta trotando, a gozar de esa dádiva celestial, pletóricos de felicidad. Por ética, no podía inventar ninguna excusa para escaparme : “Tengo deberes”, me decían las voces que iban creciendo. Inmediatamente terminado el taller, me dirigí raudo al último destino laboral de ese día, quedaban pocas horas de luz natural. Mis alumnos esperaban nerviosos. Luego del saludo habitual, mi pregunta fue : “¿Quieren realizar un entrenamiento en altura?”, ¿“Qué significa eso”?, fue el fondeo del entusiasta murmullo a través del cual me contestaron. “Muy simple”, les dije sin imaginar el alcance de mis palabras, “Ir a los cerros donde aún queda nieve y subirlo”. “Eso es lo que hemos estado esperando todo el día”, replicaron a mi precisión.La temperatura era veraniega a esas horas del día, lo que ameritaba pasar a abastecernos de bebidas y sandwichs, para luego irnos a Carreras Pinto (departamento minero, cuna laboral de mis antepasados), donde históricamente la nieve perduraba más tiempo,.La llegada y la estampida después de una breve determinación de los límites de la ascensión, fue muy rápida, lo que permitió recuperar energías con mi parte de colación. Pero al pretender cerrar el auto para sumarme a la aventura, me di cuenta de que en la ansiosa maniobra, había dejado las llaves dentro del portamaletas. Ya me había pasado antes y sabía cómo resolver el problema, aunque esta vez las herramientas también estaban dentro y uno a uno fueron desapareciendo los vehículos cercanos.La puesta del sol era la clave para empezar a descender, por lo que aceleradamente estuvieron en posición de devorar las colaciones e imponerse del problema, corporizándose en uno de mis alumnos la duendecilla voz que desde temprano me había estado diciendo “tengo deberes”, pero agregando “profesor”, como si yo qmientras esperando que sonara poco menos que “profeta” o “superman”.Afortunadamente, pronto apareció un camión con la cabina doble repleta de mineros que accedieron a hacerle un espacio al “señor de los deberes” y a Angel, en misión de llegar volando con el otro juego de llaves desde mi hogar.Jimmy y Luis, espontáneamente decidieron quedarse a acompañarme, gesto solidario que siempre les agradeceré y que surgió en momentos en que pensé y esbocé los primeros ensayos para contar esta vívida historia y hacer desaparecer los resabios de una experiencia agorafóbica experimentada veinte años atrás, quedándome en panne veinticuatro horas solo y caminando 12 horas por los llanos de la costa.El frío había empezado al desaparecer los últimos rayos del sol, lo que dio paso a un pesado manto de humedad. Angel hizo gala de su memoria topográfica y visual, ubicándonos junto a mi hija Melissa (dulce miel, en griego), quien empezó antes de lo esperado su postgrado de actuaciones en crisis.No fue difícil explicarles y, para ellos, entender esa experiencia vivida por parte de los padres de Jimmy y Luis, pero en el caso de Angel su padre no biológico volvió a corporizar acentuando las voces “tiene deberes profesor”, haciéndome experimentar la categorización que son doblemente padres y a los cuales no se les puede ni pensar contestar “son cosas del fútbol”.Mi esposa, la mayoría de las veces pareja y socia en mi gran empresa de ser familia, otras veces consejera y amiga (gran parte del día, orientadora profesional), se había convertido en mi mamá : me dio una reprimenda con la base que dan todos los títulos anteriores y me mandó a acostar, pero antes, nos sirvió a mí y a los rescatistas, las sopaipillas pasadas más ricas de mi vida, con las cuales nos había estado esperando durante ese día de aventuras.Los días 18 y 19 de agosto en el tradicional Torneo Nacional de Clubes realizado en La Serena, clasifican para el campeonato escolar: Angel Mena, Luis Espinoza, Michael Páez, Guillermo Castro y Freddy Fernández, este último con marcas también para el Juvenil, junto a Jimmy Araya, Leonardo González y Oscar Plaza.En los Juegos Escolares Generación para el Bicentenario realizado en octubre en la carpa junto al Centro de Alto Rendimiento C.A.R., Espinoza sale quinto; Páez sexto; Mena consigue bronce en arranque y plata en envión y total olímpico; Fernández logra tres medallas de plata, lo que nos permite alcanzar el sexto lugar por equipos varones y séptimo en general, al no llevar damas.En el Campeonato Nacional Juvenil realizado el 10 y 11 de diciembre en Temuco, Jimmy Araya se ubica cuarto, Freddy Fernández gana bronce en arranque y Oscar Plaza obtiene tres medallas de bronce, ubicándonos quinto por equipos.
Concientes de la importancia que tenía el trabajo durante el verano por ser la época en que se funden las medallas -dada la casi completa dedicación de los alumnos deportistas, quienes cumplen doble jornada de entrenamiento diario, con especialización y aprendizaje de los estilos natatorios, con acción compensadora y de ampliación de volumen aeróbico-, comenzamos a trabajar con nuestro grupo estable de competidores. En marzo se incorporaron: Bryan Salinas y Arturo Aguayo (del Liceo Comercial); Luis Espinoza Muñoz y Mauricio Locatelli Carmona del José Antonio Carvajal; Marcelo Toro (Mercedes Fritis M); Guillermo Castro Saavedra (Liceo Tecnológico); y Luciano Castillo Muñoz (Escuela El Chañar).Para nuestra región, el otoño de ese año fue muy especial : ya en mayo habíamos tenido lluvias hasta la provincia de Huasco y, en junio, un inusual aguacero hasta Copiapó, acompañado de una onda polar que lo transformó en agua nieve que se depositó detrás de las dunas de Cerro Imán.A clases pocos llegaron, lo que nos permitió encaramarnos sobre las barandas de los segundos pisos, como lo hacíamos en nuestra niñez sobre igual estructura de la rampla más alta de la piscina militar para saltar sobre el flexible tablón que nos hacía subir más alto que nuestros modelos clavadistas : la extraña naturaleza nos mostraba un paisaje increíble, digno de la mejor escena de “Copiapollywood”… Aunque esta vez no podía saltar hacia los exteriores : una pequeña voz en mi conciencia o en mis oídos me repetía “tengo deberes”. Pasado el mediodía, la cita semanal con los alumnos del taller de utilización de máquinas de esfuerzo para la salud, correspondía en la universidad. Y a la espera del inicio de la jornada, veía cómo llegaban los universitarios en bicicleta, hasta trotando, a gozar de esa dádiva celestial, pletóricos de felicidad. Por ética, no podía inventar ninguna excusa para escaparme : “Tengo deberes”, me decían las voces que iban creciendo. Inmediatamente terminado el taller, me dirigí raudo al último destino laboral de ese día, quedaban pocas horas de luz natural. Mis alumnos esperaban nerviosos. Luego del saludo habitual, mi pregunta fue : “¿Quieren realizar un entrenamiento en altura?”, ¿“Qué significa eso”?, fue el fondeo del entusiasta murmullo a través del cual me contestaron. “Muy simple”, les dije sin imaginar el alcance de mis palabras, “Ir a los cerros donde aún queda nieve y subirlo”. “Eso es lo que hemos estado esperando todo el día”, replicaron a mi precisión.La temperatura era veraniega a esas horas del día, lo que ameritaba pasar a abastecernos de bebidas y sandwichs, para luego irnos a Carreras Pinto (departamento minero, cuna laboral de mis antepasados), donde históricamente la nieve perduraba más tiempo,.La llegada y la estampida después de una breve determinación de los límites de la ascensión, fue muy rápida, lo que permitió recuperar energías con mi parte de colación. Pero al pretender cerrar el auto para sumarme a la aventura, me di cuenta de que en la ansiosa maniobra, había dejado las llaves dentro del portamaletas. Ya me había pasado antes y sabía cómo resolver el problema, aunque esta vez las herramientas también estaban dentro y uno a uno fueron desapareciendo los vehículos cercanos.La puesta del sol era la clave para empezar a descender, por lo que aceleradamente estuvieron en posición de devorar las colaciones e imponerse del problema, corporizándose en uno de mis alumnos la duendecilla voz que desde temprano me había estado diciendo “tengo deberes”, pero agregando “profesor”, como si yo qmientras esperando que sonara poco menos que “profeta” o “superman”.Afortunadamente, pronto apareció un camión con la cabina doble repleta de mineros que accedieron a hacerle un espacio al “señor de los deberes” y a Angel, en misión de llegar volando con el otro juego de llaves desde mi hogar.Jimmy y Luis, espontáneamente decidieron quedarse a acompañarme, gesto solidario que siempre les agradeceré y que surgió en momentos en que pensé y esbocé los primeros ensayos para contar esta vívida historia y hacer desaparecer los resabios de una experiencia agorafóbica experimentada veinte años atrás, quedándome en panne veinticuatro horas solo y caminando 12 horas por los llanos de la costa.El frío había empezado al desaparecer los últimos rayos del sol, lo que dio paso a un pesado manto de humedad. Angel hizo gala de su memoria topográfica y visual, ubicándonos junto a mi hija Melissa (dulce miel, en griego), quien empezó antes de lo esperado su postgrado de actuaciones en crisis.No fue difícil explicarles y, para ellos, entender esa experiencia vivida por parte de los padres de Jimmy y Luis, pero en el caso de Angel su padre no biológico volvió a corporizar acentuando las voces “tiene deberes profesor”, haciéndome experimentar la categorización que son doblemente padres y a los cuales no se les puede ni pensar contestar “son cosas del fútbol”.Mi esposa, la mayoría de las veces pareja y socia en mi gran empresa de ser familia, otras veces consejera y amiga (gran parte del día, orientadora profesional), se había convertido en mi mamá : me dio una reprimenda con la base que dan todos los títulos anteriores y me mandó a acostar, pero antes, nos sirvió a mí y a los rescatistas, las sopaipillas pasadas más ricas de mi vida, con las cuales nos había estado esperando durante ese día de aventuras.Los días 18 y 19 de agosto en el tradicional Torneo Nacional de Clubes realizado en La Serena, clasifican para el campeonato escolar: Angel Mena, Luis Espinoza, Michael Páez, Guillermo Castro y Freddy Fernández, este último con marcas también para el Juvenil, junto a Jimmy Araya, Leonardo González y Oscar Plaza.En los Juegos Escolares Generación para el Bicentenario realizado en octubre en la carpa junto al Centro de Alto Rendimiento C.A.R., Espinoza sale quinto; Páez sexto; Mena consigue bronce en arranque y plata en envión y total olímpico; Fernández logra tres medallas de plata, lo que nos permite alcanzar el sexto lugar por equipos varones y séptimo en general, al no llevar damas.En el Campeonato Nacional Juvenil realizado el 10 y 11 de diciembre en Temuco, Jimmy Araya se ubica cuarto, Freddy Fernández gana bronce en arranque y Oscar Plaza obtiene tres medallas de bronce, ubicándonos quinto por equipos.
2006: SALTO A NIVEL SUDAMERICANO.
Desde la incorporación del Levantamiento de Pesas en los JUDEJUT 2002, efectuada en La Serena, donde nuestra disciplina alcanzó la mayor cosecha de medallas regionales (12) y la mejor ubicación por equipos (Cuarto lugar), los directores regionales de Chile Deportes, no volvieron conseguir introducirlo en esta contienda, pese a nuestro trabajo de 8 meses y a existir como compensación un compromiso verbal por parte de los dirigentes de nuestra región, de favorecer el desarrollo internacional de este deporte estratégico.Por su parte, el técnico mentor de este deporte en la Primera Región, con asiento en Iquique y demás profesores con buen nivel en sus regiones, vieron con estupor cómo la facultad del país sede de incorporarlo nuevamente, se había balanceado hacia el boxeo, con lo cual logró como compensación un nuevo respaldo financiero de su Municipalidad para invitarnos a participar del que había sido un anhelo largamente acariciado : medirnos con los países hermanos, pero ahora con La Paz, la selección Lima-Arequipa y Córdova, por parte de los argentinos, más un equipo A de la Primera Región reforzado por seleccionado chileno y el B, exclusivamente compuesto por iquiqueños.Independientemente de los aportes de Chile Deportes, tratamos de probar una vez más nuestra capacidad de gestión deportiva midiendo la capacidad de compromiso de Hipermercado Líder con la comunidad y sólo conseguimos aporte en alimentación, recibida en la ciudad sede.Al final, a punto de ver fustrada nuestra preparación iniciada en diciembre y continuada en los meses de enero y febrero a través de jornadas doble de entrenamiento diario, pudimos partir en un transfer proporcionado por Chile Deportes.Varios integrantes del equipo no conocían el Norte Grande y menos, aún, sabían que Chile antes de la Guerra del Pacífico llegaba hasta Paposo, ubicado unos pocos kilómetros al norte de Taltal. Tampoco los alumnos de mi liceo habían escuchado que estudiantes igual que ellos, habían dejado sus útiles escolares para dirigirse a Caldera con el fin de recibir instrucción militar para luchar en ese conflicto contra la Confederación de Perú y Bolivia. Qué decir de Rafael Torreblanca Dolareda, quien se había destacado en esas lides, llegando hasta el rango de capitán y que fue inmediatamente asimilado con el deportista Claudio Lillo, producto de sus capacidades para expresarse a través de poesías, letras de canciones de su propia creación en las cuales se acompañaba de su guitarra. Por las condiciones de líder de Claudio -presidente de mi curso, luego del Centro de Alumnos- y su carisma tanto para amenizar una fogata como algo más producido y parecido a una coronación de reinas.Ambos, sin dudar de dar un paso al frente al llamado de voluntarios para una misión difícil, como la de Lillo, de concurrir a rescatar familias aisladas por el inusitado crecimiento del río Copiapó, correntada que fue capaz de volcar un camión unimog y ahogarlos junto a un ex condiscípulo y otros soldados conscriptos, atrapados en la carrocería. Menos dramático fue ver materializado en cartón piedra tamaño natural en la ex aduana, hoy edificio consistorial, la escena en que el héroe Arturo Prat presenta la comunicación de toma de posesión y el bloqueo del puerto Iquiqueño, al jefe de plaza peruano.Todos estos momentos históricos conflictivos fueron sublimados a la luz de los nuevos tiempos y ante el interés del alcalde invitante de ofrecer instancias a la juventud sudamericana para solidificar la confianza que nos permita potenciarnos y buscar juntos los caminos que nos hagan salir del subdesarrollo. Con esta motivación, las actuaciones en el torneo de integración fueron buenas y por equipos, espectacular, ya que con el puntaje de 6 pesistas de un máximo de 8, nos ubicamos en tercer lugar, principalmente por no llevar adultos (los que en rigor podíamos reemplazar con participantes mayores de 14 años, que es lo aceptado federativamente), lo que nos privó del Segundo Lugar.En esa oportunidad, nuestra producción consistió en 16 medallas distribuidas de la siguiente manera: Angel Mena, 1 de bronce; Jimmy Araya, 3 de Bronce, al igual que Michael Fuentes, Guillermo Castro y Freddy Fernández, una de plata y dos oro de Leonardo González, Mauricio Locatelli y Gustavo Calderón en cuarto lugar.Los pesistas con las mejores marcas en este torneo, es decir, Jimmy Araya, Leonardo González y Freddy Fernández concurrieron entre los días 21 y 22 de abril, al torneo selectivo para el Sudamericano Juvenil desarrollado en Los Angeles, donde tuvieron el siguiente desempeño : en categoría hasta 62 kg. Jimmy se ubicó tercero en arranque y cuarto en envión y total olímpico. En la misma categoría, con un año más de edad, Leonardo ganó en arranque, envión y biatlón, clasificando para asistir al evento internacional, igual que Freddy Fernández, quien lo hizo en la categoría hasta 85 kg.El torneo sudamericano programado para el mes de mayo en Bogotá (Colombia), se trasladó a Lima (Perú) el mes de octubre.El 12 de mayo les correspondió destacarse a los Juegos Sub 16 en Vicuña, edad de los Juegos Nacionales Escolares, donde se consiguió un segundo lugar por equipos detrás de La Serena y superando a Vicuña y Temuco con las actuaciones individuales siguientes: en la categoría hasta 62 kg,. Luis Espinoza logró medalla de bronce; en la de hasta 69 kg, Luis Olivares se ubicó cuarto y la plata fue para Gustavo Calderón. En la de hasta 77 kg. Cristofer Paz finalizó cuarto y el bronce se lo adjudicó Marcelo Díaz. En la de hasta 85 kg Gustavo Calderón se trajo la de bronce. En la de menos de 94 kg. Luciano Castillo se colgó la de plata y Mauricio Locatelli hizo lo mismo en la de más de 94 kg.Los días 26 y 27 de agosto deberán concurrir a La Serena al Selectivo para el Sudamericano Sub 17 a efectuarse en Quito (Ecuador) : Luis Espinoza, Michael Fuentes, Guillermo Castro, Freddy Fernández y Mauricio Locatelli.Se ha trabajado para tener una buena ubicación en los torneos escolares y juveniles y a nivel sudamericano hay más posibilidades de conseguir medallas en el nivel Sub 17, que en el juvenil.
Desde la incorporación del Levantamiento de Pesas en los JUDEJUT 2002, efectuada en La Serena, donde nuestra disciplina alcanzó la mayor cosecha de medallas regionales (12) y la mejor ubicación por equipos (Cuarto lugar), los directores regionales de Chile Deportes, no volvieron conseguir introducirlo en esta contienda, pese a nuestro trabajo de 8 meses y a existir como compensación un compromiso verbal por parte de los dirigentes de nuestra región, de favorecer el desarrollo internacional de este deporte estratégico.Por su parte, el técnico mentor de este deporte en la Primera Región, con asiento en Iquique y demás profesores con buen nivel en sus regiones, vieron con estupor cómo la facultad del país sede de incorporarlo nuevamente, se había balanceado hacia el boxeo, con lo cual logró como compensación un nuevo respaldo financiero de su Municipalidad para invitarnos a participar del que había sido un anhelo largamente acariciado : medirnos con los países hermanos, pero ahora con La Paz, la selección Lima-Arequipa y Córdova, por parte de los argentinos, más un equipo A de la Primera Región reforzado por seleccionado chileno y el B, exclusivamente compuesto por iquiqueños.Independientemente de los aportes de Chile Deportes, tratamos de probar una vez más nuestra capacidad de gestión deportiva midiendo la capacidad de compromiso de Hipermercado Líder con la comunidad y sólo conseguimos aporte en alimentación, recibida en la ciudad sede.Al final, a punto de ver fustrada nuestra preparación iniciada en diciembre y continuada en los meses de enero y febrero a través de jornadas doble de entrenamiento diario, pudimos partir en un transfer proporcionado por Chile Deportes.Varios integrantes del equipo no conocían el Norte Grande y menos, aún, sabían que Chile antes de la Guerra del Pacífico llegaba hasta Paposo, ubicado unos pocos kilómetros al norte de Taltal. Tampoco los alumnos de mi liceo habían escuchado que estudiantes igual que ellos, habían dejado sus útiles escolares para dirigirse a Caldera con el fin de recibir instrucción militar para luchar en ese conflicto contra la Confederación de Perú y Bolivia. Qué decir de Rafael Torreblanca Dolareda, quien se había destacado en esas lides, llegando hasta el rango de capitán y que fue inmediatamente asimilado con el deportista Claudio Lillo, producto de sus capacidades para expresarse a través de poesías, letras de canciones de su propia creación en las cuales se acompañaba de su guitarra. Por las condiciones de líder de Claudio -presidente de mi curso, luego del Centro de Alumnos- y su carisma tanto para amenizar una fogata como algo más producido y parecido a una coronación de reinas.Ambos, sin dudar de dar un paso al frente al llamado de voluntarios para una misión difícil, como la de Lillo, de concurrir a rescatar familias aisladas por el inusitado crecimiento del río Copiapó, correntada que fue capaz de volcar un camión unimog y ahogarlos junto a un ex condiscípulo y otros soldados conscriptos, atrapados en la carrocería. Menos dramático fue ver materializado en cartón piedra tamaño natural en la ex aduana, hoy edificio consistorial, la escena en que el héroe Arturo Prat presenta la comunicación de toma de posesión y el bloqueo del puerto Iquiqueño, al jefe de plaza peruano.Todos estos momentos históricos conflictivos fueron sublimados a la luz de los nuevos tiempos y ante el interés del alcalde invitante de ofrecer instancias a la juventud sudamericana para solidificar la confianza que nos permita potenciarnos y buscar juntos los caminos que nos hagan salir del subdesarrollo. Con esta motivación, las actuaciones en el torneo de integración fueron buenas y por equipos, espectacular, ya que con el puntaje de 6 pesistas de un máximo de 8, nos ubicamos en tercer lugar, principalmente por no llevar adultos (los que en rigor podíamos reemplazar con participantes mayores de 14 años, que es lo aceptado federativamente), lo que nos privó del Segundo Lugar.En esa oportunidad, nuestra producción consistió en 16 medallas distribuidas de la siguiente manera: Angel Mena, 1 de bronce; Jimmy Araya, 3 de Bronce, al igual que Michael Fuentes, Guillermo Castro y Freddy Fernández, una de plata y dos oro de Leonardo González, Mauricio Locatelli y Gustavo Calderón en cuarto lugar.Los pesistas con las mejores marcas en este torneo, es decir, Jimmy Araya, Leonardo González y Freddy Fernández concurrieron entre los días 21 y 22 de abril, al torneo selectivo para el Sudamericano Juvenil desarrollado en Los Angeles, donde tuvieron el siguiente desempeño : en categoría hasta 62 kg. Jimmy se ubicó tercero en arranque y cuarto en envión y total olímpico. En la misma categoría, con un año más de edad, Leonardo ganó en arranque, envión y biatlón, clasificando para asistir al evento internacional, igual que Freddy Fernández, quien lo hizo en la categoría hasta 85 kg.El torneo sudamericano programado para el mes de mayo en Bogotá (Colombia), se trasladó a Lima (Perú) el mes de octubre.El 12 de mayo les correspondió destacarse a los Juegos Sub 16 en Vicuña, edad de los Juegos Nacionales Escolares, donde se consiguió un segundo lugar por equipos detrás de La Serena y superando a Vicuña y Temuco con las actuaciones individuales siguientes: en la categoría hasta 62 kg,. Luis Espinoza logró medalla de bronce; en la de hasta 69 kg, Luis Olivares se ubicó cuarto y la plata fue para Gustavo Calderón. En la de hasta 77 kg. Cristofer Paz finalizó cuarto y el bronce se lo adjudicó Marcelo Díaz. En la de hasta 85 kg Gustavo Calderón se trajo la de bronce. En la de menos de 94 kg. Luciano Castillo se colgó la de plata y Mauricio Locatelli hizo lo mismo en la de más de 94 kg.Los días 26 y 27 de agosto deberán concurrir a La Serena al Selectivo para el Sudamericano Sub 17 a efectuarse en Quito (Ecuador) : Luis Espinoza, Michael Fuentes, Guillermo Castro, Freddy Fernández y Mauricio Locatelli.Se ha trabajado para tener una buena ubicación en los torneos escolares y juveniles y a nivel sudamericano hay más posibilidades de conseguir medallas en el nivel Sub 17, que en el juvenil.
Etiquetas: asopesas, chile, copiapo, halterofilia, levantamiento de pesas, www.atacamaoculto.cl
